El video no deja lugar a dudas: el vigilador directamente arroja a la calle de manera muy agresiva al perro que se había metido en la terminal de ómnibus de Rosario. Tras la viralización del material en redes sociales, la Municipalidad tomó medidas urgentes: exigió a la empresa contratista que el guardia de seguridad no vuelva a prestar servicios en la estación Mariano Moreno y anticipó que habrá consecuencias legales por su accionar.  La difusión de la situación en Facebook tuvo otra consecuencia: el animal fue adoptado por una mujer. 

El jefe de Gabinete municipal, Rogelio Biazzi, explicó que tomaron conocimiento de la situación de maltrato animal a través de las imágenes viralizadas. “Accionamos inmediatamente. Primero, condenar y repudiar fuertemente este hecho. Fue en la terminal de ómnibus, pero en cualquier lado que hubiera ocurrido un hecho parecido es repudiable y condenable”, remarcó el funcionario.

Al confirmar la sanción, Biazzi detalló que tomaron contacto rápido con la firma de seguridad contratada por la Municipalidad. “Lo primero que hicimos es pedirle a la empresa que lo quite inmediatamente del servicio en la terminal y que no vuelva nunca más. Además instamos a que tome alguna acción sancionatoria”, señaló.

Por su parte, la subsecretaria de Legal y Técnica, Juliana Conti, precisó que la normativa vigente permite actuar con rigor frente a estas agresiones. “Afortunadamente, a partir del Código de Convivencia del año 2021, tenemos la figura que es el maltrato animal regulada”, explicó. La funcionaria adelantó que ya interviene un fiscal especializado, quien se encuentra reuniendo las imágenes y llamará al vigilador para efectuar su descargo.

Las autoridades municipales impulsan no solo un castigo monetario, sino también una instancia de reeducación. “Hay multas económicas, pero también venimos impulsando otro tipo de sanciones que tengan que ver con la concientización. Nos parece muy importante que la gente no solo afronte una multa, sino que atraviese una instancia formativa en ese sentido”, destacó Conti.

Ante la consulta de si el personal de seguridad había actuado por pedido de algunos comerciantes que exigían retirar al animal, desde el Ejecutivo fueron tajantes. “No importan los motivos, no importan las circunstancias, nunca se puede ejercer una violencia, un maltrato, una crueldad contra una persona ni contra un animal”, enfatizó Biazzi. “No hay ningún atenuante, ningún argumento que sirva para justificar una acción así”, añadió el funcionario.

Finalmente, las autoridades aclararon que el municipio incluye cláusulas de idoneidad en las licitaciones para el personal que trabaja en lugares públicos. En ese sentido, advirtieron que también cabe la posibilidad de aplicar una sanción contra la propia empresa prestataria por haber incorporado a un agente que carecía del perfil necesario para cumplir tareas de vigilancia en un predio tan concurrido.