Más escuelas de la región tuvieron casos de amenazas de hechos violentos realizadas por estudiantes y adolescentes que concurren a esos establecimientos, generando preocupación en toda la comunidad tras el tiroteo registrado en la localidad santafesina de San Cristóbal el pasado 30 de marzo, hecho en el que Gino C. (15) asesinó de un escopetazo a Ian Cabrera (13) e hirió a otros estudiantes.

En las últimas horas se reportaron casos de amenazas con armas en las localidades de Arroyo Seco y en Ibarlucea sin que se reportaran heridos ni se concretaran los ataques.

En el Colegio San José de Arroyo Seco, un alumno de séptimo grado llevó un arma blanca con la que amenazó a un compañero de curso y a la docente presente en el aula.

La institución emitió un comunicado dirigido a las familias indicando que activó el protocolo correspondiente, dando inmediata intervención a las autoridades de seguridad competentes.

“Deseamos transmitir tranquilidad, ya que no se registraron personas heridas ni lesionadas. Asimismo, consideramos oportuno reforzar la importancia del trabajo conjunto entre familia y escuela, promoviendo espacios de diálogo, escucha y reflexión que contribuyan al fortalecimiento de los valores y la convivencia en nuestra comunidad educativa”, agregó la nota firmada por el equipo directivo de la escuela de Arroyo Seco.

Por otra parte, la comunidad educativa de la escuela N° 395 Carlos Sylvestre Begnis de Ibarlucea también vio alterada su actividad cotidiana por la amenaza de un chico de 15 años a otro compañero de 13 y luego también por redes sociales a los padres que intentaron calmarlo.

Según contaron testigos al programa Telenoche Rosario (El Tres), el adolescente profirió las amenazas desde una ventana de la escuela hacia adentro, diciendo que realizaría disparos en el colegio.

Preocupados por la situación, los padres decidieron no llevar a los chicos a la escuela.

En tanto, el establecimiento activó el protocolo correspondiente y citó a la abuela y tutora del chico que profirió las amenazas para encontrar soluciones al caso.

Multiplicación de casos


Tras la conferencia del gobierno provincial en la que se anunció que los adultos responsables de menores que realicen intimidaciones en escuelas deberán costear los operativos, hasta este martes al mediodía se habían contabilizado catorce procedimientos en colegios de Rosario y la región. Las amenazas, en su mayoría, siguen un mismo patrón: mensajes escritos en baños que advierten sobre posibles tiroteos, en un contexto de preocupación tras el caso de San Cristóbal. En algunos establecimientos, las inscripciones ya habían sido borradas al momento de la intervención, y en todos los casos actuó la Policía de Investigaciones por disposición del Ministerio Público de la Acusación. El episodio más delicado ocurrió en Maristas, donde se halló un mensaje junto a un cartucho calibre 9 milímetros.

Desde el gobierno señalaron que cada operativo implica un costo estimado de seis millones de pesos y anticiparon que buscarán recuperar esos fondos. Además, advirtieron sobre las consecuencias legales de este tipo de hechos, incluso para menores no punibles. En paralelo, el Ministerio de Educación envió pautas a las escuelas para abordar la problemática y avanzó en un programa de educación digital, aunque reconoció la dificultad de anticipar desafíos virales, al tiempo que remarcó que la escuela “sigue siendo el mejor lugar donde pueden estar los chicos”.

Una jornada especial en Santa Fe


Una secundaria de la ciudad de Santa Fe decidió dar clases en la plaza para visibilizar la preocupación por las amenazas que golpean a escuelas de la región. La propuesta buscó sacar el debate del aula y ponerlo frente a toda la comunidad.

La iniciativa nació de los propios estudiantes, con la idea de generar conciencia y llegar a más personas en un contexto que ya encendió alarmas en varios colegios, según contó el programa Telenoche Rosario.