El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, reveló este jueves que dio instrucciones a sus funcionarios para que se inicien conversaciones de paz con el Líbano, a pesar de los bombardeos israelíes registrados en ese país el miércoles, el primer día de la frágil tregua con Irán dictaminada por Estados Unidos.
Durante este supuesto alto al fuego, Beirut reportó un recrudecimiento de la ofensiva israelí contra Hezbolá, que provocó, como daño colateral, la muerte de 230 libaneses.
En una comparecencia pública desde Tel Aviv, Netanyahu dijo que el Estado hebreo ahora está abierto a entablar un diálogo directo con Líbano, cuyo presidente, Joseph Aoun, es un católico maronita que asumió en enero de 2025 y que ha abogado por el desarme de Hezbolá, la milicia chií libanesa que responde a Teherán, opera al sur del país y mantiene varios representantes tanto en el gabinete como en el parlamento libanés, al igual que el partido Amal.
A pesar del anuncio de Netanyahu, el ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Katz, declaró al Canal 14 que "la guerra no se detendrá".
Una hora antes de la declaración de Netanyahu, el presidente libanés Joseph Aoun dijo que “la única solución a la situación en el Líbano es lograr un alto el fuego entre Israel y el Líbano, seguido de negociaciones directas entre ellos”.
Dijo que estaba trabajando en la vía diplomática sobre este asunto, la cual estaba empezando a ser vista "positivamente" por los actores internacionales, según cita la agencia Reuters.
"El jueves, NBC News informó que el presidente Donald Trump le pidió a Netanyahu que redujera los ataques israelíes en el Líbano para ayudar a garantizar el éxito de las negociaciones con Irán, citando a un alto funcionario de la administración estadounidense", expone la agencia de noticias israelí, la opositora Haaretz.
Trump excluyó a Líbano del alto al fuego con Irán, después de que Israel lanzara, en el primer día de la tregua, la ofensiva más mortífera contra Beirut desde el 2 de marzo.
El martes, el inquilino de la Casa Blanca amenazó con aniquilar la “civilización” iraní si no aceptaba la propuesta estadounidense, pero luego reculó y acordó un alto al fuego de 15 días, gracias a la mediación de Pakistán. Esto llevó a que Teherán abriera, este miércoles y por un breve tiempo, el estrecho de Ormuz, la vía marítima por donde circula el petróleo del mundo. Posteriormente, el régimen iraní decidió volver a cerrarlo, alegando que Estados Unidos e Israel no cumplieron con el alto al fuego, ya que Líbano aún se encuentra bajo fuego.
Netanyahu contradictorio: Bombardea y pide paz
Las negociaciones se centrarán en el desarme de Hezbolá y la "normalización de las relaciones pacíficas entre Israel y el Líbano". según Netanyahu, quien un día antes había declarado que "el alto el fuego temporal con Irán no incluía a Hezbolá".
"He dejado claro que el alto el fuego temporal con Irán no incluirá a Hezbolá. Hoy le hemos asestado el golpe más duro que jamás haya sufrido. Hemos atacado 100 objetivos en 10 minutos en lugares que Hezbolá creía protegidos", afirmó Netanyahu el miércoles por la noche, al mismo tiempo que aseguró que Tel Aviv, a pesar de la tregua con Irán, aún tiene "su dedo en el gatillo".
Sobre la supuesta predisposición de Tel Aviv a entablar diálogos con Líbano por la paz, un funcionario libanés declaró a Al Jazeera que Beirut busca un alto el fuego antes de comenzar con las negociaciones directas.
El funcionario añadió que las conversaciones se llevarían a cabo bajo la supervisión de Estados Unidos y estarían dirigidas por el ex embajador libanés, Simon Karam. Esta información se filtra después de que el ministro de Asuntos Exteriores de Israel dijera que "la guerra no se detendrá".