Javier Milei profundizó su enfrentamiento con el Grupo Techint y apuntó directamente contra la empresa que conduce Paolo Rocca, a la que acusó de financiar cuestionamientos provenientes de sectores políticos y mediáticos tras perder la licitación para la provisión de caños del gasoducto de Río Negro. 

El contrato quedó en manos de una firma india, pese a las gestiones impulsadas por el presidente de YPF, Horacio Marín, para favorecer a Tenaris.

En un tono cada vez más agresivo, el mandatario lanzó una descalificación personal contra el empresario ítalo-argentino al llamarlo “Don Chatarrín de los tubitos caros”, en el marco de una ruptura que había comenzado días atrás con declaraciones del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, contra el principal holding industrial del país.

A través de su cuenta de X, Milei escribió: “La nueva Argentina. Si ves «periodistas», «economistas» y políticos hablándote de la industria del acero y los prejuicios que causa la apertura, ya sabés quién les llena el sobre”, al compartir una publicación que señalaba que la oferta presentada por Techint en la licitación superaba en un 40% a la ganadora.

Más tarde, el Jefe de Estado redobló la ofensiva y volvió a referirse de manera despectiva a Rocca al difundir una nota sobre la estrategia de Techint de presentar un recurso antidumping con el objetivo de impugnar el proceso licitatorio. En ese mismo hilo, Milei replicó mensajes que aludían a presuntos “sobres” detrás de las críticas al acuerdo que permitiría a una compañía china suministrar los caños para la obra.

Lo cierto es que el proceso licitatorio dejó un antecedente poco habitual: después de décadas, una empresa del exterior se impuso sobre un proveedor nacional en un sector considerado clave. La firma Welspun ofertó USD 203 millones para la provisión de 480 kilómetros de cañerías, una cifra que resultó un 25% más baja que la última cotización presentada por Tenaris, controlada por el Grupo Techint

Desde la compañía argentina sostuvieron que esa diferencia se explica por prácticas de competencia desleal, al señalar que los tubos se fabrican en la India con componentes de origen chino adquiridos a valores por debajo de los precios de mercado.