La Nasa publicó dos nuevas panorámicas de sus dos vehículos exploradores activos en Marte, Curiosity y Perseverance, que ofrecen una visión vívida de lo drásticamente diferentes que pueden ser las regiones del Planeta Rojo. Las imágenes, creadas a partir de cientos de tomas individuales, ponen de manifiesto el complejo y variado pasado de Marte.
Las vistas panorámicas de 360° revelan cómo el agua, la geología y el tiempo moldearon el planeta de maneras muy distintas. Aunque los rovers están separados por unos 3.775 kilómetros, la Nasa combinó las escenas en un video que simula cómo pudo haber sido el pasado remoto de Marte.
Lac de Charmes: el delta que Perseverance investiga
La panorámica de Perseverance fue tomada en "Lac de Charmes", cerca del borde del cráter Jezero, que el rover explora desde febrero de 2021. El mosaico se compone de 980 imágenes capturadas entre el 18 de diciembre de 2025 y el 25 de enero de 2026.
Muestra un terreno accidentado esculpido por la actividad del agua. Hace miles de millones de años, la región albergó un lago y un delta fluvial, lo que la convierte en un objetivo clave en la búsqueda de indicios de vida microbiana pasada. Las rocas estratificadas y los cantos rodados dispersos conservan evidencia de esos ambientes desaparecidos.
"Estas rocas estaban aquí mucho antes de que el agua llenara el cráter", detallan en el video. "Los científicos incluso creen que algunas rocas de esta zona se formaron cuando Marte aún estaba dando forma a su corteza y atmósfera, y cuando enormes asteroides bombardeaban la superficie. Este terreno es una cápsula del tiempo de la época más temprana del sistema solar".
Monte Sharp: las "rejillas" que Curiosity escala en Gale
Por el contrario, Curiosity ofrece una vista desde el interior del cráter Gale, donde lleva años ascendiendo las faldas del monte Sharp. Su panorama más reciente reúne 1.031 imágenes tomadas entre el 9 de noviembre y el 7 de diciembre de 2025.
La imagen destaca una red de pequeñas crestas conocidas como formaciones de "rejilla". Estos patrones se formaron por agua subterránea que fluyó a través de grandes fracturas en la roca madre y dejó minerales que resistieron la erosión, creando un paisaje entrecruzado.
En sus casi 15 años de misión, Curiosity identificó minerales de carbonato como la siderita, que podrían haber atrapado dióxido de carbono de una atmósfera más densa. También detectó una gama cada vez más diversa de moléculas orgánicas, incluidas algunas de las más grandes y complejas halladas en el planeta, lo que apunta a una química prebiótica más rica de lo que se conocía. "Cada capa es más joven que la que está debajo, creando una cronología geológica que registra cómo cambió Marte", explicaron funcionarios de la Nasa.
Dos misiones, un objetivo: entender el Marte habitable
El contraste subraya los objetivos complementarios de las misiones. Curiosity se centra en comprender si Marte alguna vez ofreció condiciones habitables, estudiando entornos antiguos que podrían haber albergado vida microbiana. Perseverance va un paso más allá: busca indicios directos de vida pasada y recolecta muestras de rocas que algún día podrían ser traídas a la Tierra.
En conjunto, los panoramas revelan lo que la Nasa describe como "las dos caras de Marte", no solo geográficamente, sino científicamente. Un paisaje conserva vestigios de agua superficial en lagos y ríos; el otro expone las huellas minerales del agua subterránea que se filtra a través de las rocas. Ambos son cruciales para reconstruir cómo Marte pasó de ser un mundo más húmedo y potencialmente habitable al planeta frío y seco que vemos hoy.
Con Curiosity ascendiendo por el monte Sharp y Perseverance explorando nuevos terrenos en el borde de Jezero, se esperan más panoramas de alta resolución. Cada uno aporta una pieza más al rompecabezas para determinar si el Planeta Rojo alguna vez pudo haber albergado vida.