Una sorpresiva “nube” de murciélagos invadió este miércoles por la tarde parte de la escuela Dante Alighieri, generando asombro y preocupación en pleno macrocentro de Rosario. Ante este fenómeno, Carlos Tasinato, director de Vectores de la Municipalidad, llevó tranquilidad a la población y derribó algunos mitos comunes sobre estos animales silvestres. De hecho, destacó su aporte al ecosistema como el consumo de insectos.
Una de las principales preocupaciones ante el contacto con estos mamíferos es la transmisión de enfermedades. Consultado por Rosario3, Tasinato explicó que, si bien cualquier animal silvestre puede contagiar si está enfermo, el riesgo de rabia en la ciudad es extremadamente bajo. "Hace muchísimos años que no hay rabia en Rosario", destacó el funcionario.
Además, marcó una diferencia fundamental en el comportamiento de estos animales respecto a las mascotas: "La conducta de un murciélago con rabia no es violenta como la de un perro o un gato que buscan morder".
Aunque es imposible saber con exactitud cuántas colonias hay en la ciudad, Tasinato mencionó que existen registros de grupos muy antiguos, como la de la facultad de Derecho de Córdoba y Moreno, controlada por el Programa de Conservación de Murciélagos de Argentina (PCMA).
Al respecto, Violeta Di Domenica, referente local del PCMA, explicó a este medio se trata de una “colonia migratoria maternal”. “Están en el ático desde noviembre hasta principio de febrero. Las hembras vienen a parir y cuando las crías se desarrollan y empiezan a volar, se van todos y el ático queda completamente vacío”, sostuvo.
“Es una colonia bastante grande y es muy importante que se conserve porque son controladores de plaga. Se los conoce como Murciélago de cola libre, una especie se alimenta exclusivamente de insectos que pueden ser transmisores de enfermedades o plagas. Comen mosquitos, moscas y polillas, entre otros insectos”, agregó.
En el caso de los que aparecieron en la Dante, Di Domenica reconoció que resulta “raro verlos volar de día”. “Posiblemente lo que haya pasado es que los hayan querido sacar de algún edificio ya sea con fumigación o haciendo exclusión o que hayan empezado alguna obra o levantado un techo. Hay un montón de situaciones por las que se los pudo ver ahí volando", aseveró.
En esa misma sintonía se expresó Tasinato: "No se sabe por qué pueden elegir un lugar específico; aunque se puede intentar inducir a que se instalen en un sitio, no es una tarea fácil".
“Lo que hay que hacer en esos casos es tratar de no entrar en pánico, cerrar bien las ventanas para que no entren. En el caso de que haya entrado por la ventana es apagar las luces y dejar la ventana abierta para que en algún momento salga volando. Sino lo que se puede hacer es poner una caja encima del murciélago, y pasarle un cartón por debajo para separarlo y llevarlo a algún lugar alto como puede ser una terraza o un árbol y dejarlo ahí arriba, siempre evitando manipularlo con la mano”, agregó Di Domenica.
Recomendaciones: ¿qué hacer si entra un murciélago en casa?
Desde el área de Vectores fueron enfáticos en una premisa: no tocarlos. Al ser animales silvestres, el contacto directo debe evitarse por precaución. En caso de que un ejemplar ingrese a una vivienda o departamento, Tasinato recomendó un método sencillo: apagar las luces y dejar las ventanas abiertas para que el animal encuentre la salida por sus propios medios.
Finalmente, el funcionario desmitificó la creencia de que estos animales pueden enredarse en el cabello humano. Gracias a su sistema de ecolocalización, poseen un vuelo tan eficiente que "prácticamente podrían volar a ciegas y no chocar con nada", concluyó.