Alos 96 años, murió Alfredo Davicce, presidente de River durante dos mandatos (1989-1997) y vicepresidente en el periodo inmediato (1997-2001). Fue uno de los dirigentes más importantes de la rica historia del club millonario; durante sus dos presidencias, el equipo conquistó siete títulos locales y dos internacionales, entre ellos, la segunda Copa Libertadores. Su deceso se produce en una semana en la que también murieron varios exdirigentes de esa época gloriosa de River que transcurrió en la década de 1990, como Ricardo Grosso y Máximo Sabbag.

Licenciado en Economía y contador público, Davicce había nacido el 17 de noviembre de 1929. Integrado desde joven a la política del club de sus amores, fue en 1989 cuando decidió competir en los comicios como cabeza de la agrupación Cruzada de Unidad Riverplatense y venció a Osvaldo Di Carlo –abuelo del actual presidente–, que buscaba la reelección.

A partir de la llegada de Davicce, se potenció un proyecto deportivo que incluyó la promoción de valores de las divisiones juveniles, a diferencia del período anterior, en el que se había invertido en comprar gran cantidad de futbolistas. Lo primero que hizo fue darle el buzo de director técnico a Daniel Passarella, recientemente retirado de la actividad. Fue un gran acierto. Con el Káiser en el banco de suplentes, River obtuvo tres títulos locales y formó una buena base con jugadores surgidos de las inferiores, como Gustavo Zapata, Leonardo Astrada, Juan José Borrelli y Wálter Silvani, entre otros.

En 1994, Passarella fue convocado para hacerse cargo de la selección nacional. Tras un breve período de Américo Gallego como técnico –campeón invicto, sucedido sin éxito por Carlos Babington–, Davicce acierta otra vez: elige a Ramón Díaz para hacerse cargo de un equipo que ya acumulaba jóvenes talentos con estrellas consagradas. Bajo la tutela de Ramón y con la espalda dirigencial de Davicce, River conquista otros tres títulos locales, la Copa Libertadores de 1996 -segunda de su historia- y la Supercopa Sudamericana al año siguiente.

Imposibilitado por estatuto de ser reelegido, Davicce conformó en calidad de vicepresidente la fórmula para las elecciones de 1997 secundando a David Pintado. De esta manera, iniciaron otro período al frente del club, que finalizó en 2001.

Volvió a participar de la política riverplatense en 2005, pero perdió las elecciones con José María Aguilar, que iniciaría su segundo mandato consecutivo.

En 2011, durante la época más triste de River, que había descendido de categoría por primera vez en su historia, Davicce había manifestado su tristeza: "Fuimos número uno en el mundo en mi mandato, no hablé con Passarella desde que es presidente, busqué acercarme y nunca fui convocado“.

En el ámbito privado, fue propietario de una agencia de cambio, de varias empresas, participó de la sociedad en restaurantes y tuvo una explotación rural en San Juan.