Noelia Castillo Ramos falleció este jueves por la tarde tras recibir la eutanasia en Barcelona, España. La joven de 25 años había comenzado el proceso judicial hace dos años y su caso conmocionó al mundo. Según información que difundieron medios españoles, la joven murió como pedía: en su habitación, rodeada de las fotos de sus familiares y sola.
La joven, que sufría una paraplejia tras intentarse suicidar después de dos agresiones sexuales, recibió la eutanasia que desde 2024 reclamaba para tener una muerte digna y tuvo que luchar judicialmente contra su padre, que se oponía a que la recibiese. Ahora, 601 días después, falleció, según informó en redes sociales Abogados Cristianos, un grupo de abogados que representa al padre.
"Simplemente quiero dejar de sufrir y punto", aseguró la joven dos días antes y explicó que había sifrido el maltrato psicológico por parte de su abuela y el divorcio prematuro de sus padres.
La joven, que también sufría un trastorno límite de personalidad, solicitó la eutanasia en abril de 2024 y tras una batalla judicial con su padre, consiguió que el martes pasado el Tribunal de Estrasburgo rechazara paralizar la eutanasia y diese luz verde a que se le practicase. "Por fin lo he conseguido. A ver si por fin puedo descansar. No puedo más con esta familia, no puedo más con los dolores, no puedo más con todo lo que me atormenta en la cabeza", aseguró Noelia según citó el sitio 20minutos.
Al sufrimiento psicológico además se sumaban los dolores constantes y las limitaciones a raíz de la paraplejia que padecía tras un intento de suicidio. "No tengo ganas de hacer nada, ni de salir ni de comer. El dormir se me hace muy difícil y tengo dolor de espalda y de piernas", explicó.
En la entrevista, la primera y única que dio, explicó que se negó a que su madre la acompañara en los últimos momentos de su vida, pese a la petición de la misma, que estuvo presente durante la conversación: "Me dijo que igual que me ha visto nacer, me quiere ver cerrar los ojitos. Pero la respuesta es no". No obstante, invitó a que los familiares que así lo quisieran se acercaran hasta el centro sociosanitario en el que vivía para despedirse de ella.