Un bloqueo atmosférico es la explicación de las jornadas de calor extremo que afecta a gran parte del país, con temperaturas récord y millones de personas expuestas a valores inusuales del termómetro.
Este sistema, detallado por especialistas, funciona como un verdadero “muro atmosférico”, que impide la llegada de aire fresco y retiene el calor sobre el centro, noroeste y parte del sur del territorio.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene alertas vigentes ante la persistencia del episodio, que continuará al menos hasta mediados de la semana.
El bloqueo atmosférico, también llamado “muro atmosférico”, se produce cuando un sistema de alta presión -denominado anticiclón- permanece casi inmóvil varios días y detiene la circulación normal del aire.
Según los especialistas, el fenómeno genera viento norte constante durante varios días, que trae aire cálido y no permite el ingreso de frentes fríos.
La circulación bloqueada impide el avance de masas de aire frío desde la Patagonia hacia el norte, manteniendo las temperaturas elevadas y prolongando el calor durante extensos periodos. Este mecanismo se potencia con la subsidencia: un descenso de aire desde las capas superiores de la atmósfera.
La meteoróloga Cindy Fernández explicó que “cuando el aire desciende, se comprime por el aumento de la presión y se calienta. Es un proceso físico conocido como calentamiento adiabático, que eleva aún más la temperatura de una masa de aire que ya es cálida”.
Esta dinámica dificulta la formación de nubes, exponiendo la superficie a la radiación solar directa durante largas horas y potenciando el aumento térmico.
El anticiclón también favorece la llegada persistente de viento del norte, que transporta aire cálido desde zonas tropicales y refuerza el efecto bloqueador. Este flujo constante impide la llegada de frentes fríos desde el sur, por lo que el calor no recibe alivios significativos. “La circulación queda bloqueada: no entra aire más fresco y el calor se va acumulando día tras día”.
Fernández adelantó a Infobae que a partir de mañana martes, el bloqueo atmosférico será apenas perceptible en el este del país, favoreciendo mayor nubosidad e inestabilidad.
El cambio principal se dará cuando el viento deje de soplar desde el norte y pase a hacerlo desde el este, lo que permitirá una baja paulatina de las temperaturas y abrirá el camino hacia una etapa más templada para vastas zonas del país.
Actualmente, se observan máximas superiores a 35℃ en regiones de Cuyo, Catamarca, La Rioja, La Pampa, el norte de Córdoba, el Litoral y áreas del Chaco. Un rasgo destacado es el cambio progresivo de la sensación térmica: primero calor seco, luego calor húmedo.
Durante la primera etapa del evento, el calor es seco, con bajos niveles de humedad, lo que puede engañar respecto al riesgo. Ese tipo de calor puede resultar menos agobiante al principio, pero es engañoso: el cuerpo pierde líquidos y sales más rápido y muchas veces la señal de sed aparece tarde, cuando ya hay un compromiso físico, advirtieron los especialistas.
La rápida evaporación de la transpiración dificulta detectar la deshidratación en las personas, lo que puede agravar el agotamiento térmico. A medida que el anticiclón se desplaza hacia el este, la humedad del aire aumenta y crece la sensación térmica, dando lugar a las llamadas noches tropicales: temperaturas mínimas superiores a 24℃ o 25℃, que dificultan el enfriamiento de viviendas y edificios.
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene un extenso sistema de alerta meteorológica, con niveles amarillo y naranja en provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, sudeste de Santiago del Estero, este de Chaco y este de San Luis.
Estas advertencias alcanzan a grupos de riesgo –bebés y adultos mayores– y a la población general, ya que la exposición sostenida puede provocar agotamiento térmico y otros problemas de salud, incluso en personas sanas.
Los pronósticos indican que el bloqueo atmosférico comenzará a debilitarse lentamente entre el martes y el miércoles. Según el SMN, el alivio llegaría con la llegada de un frente frío débil que traería tormentas aisladas y una reducción moderada de las temperaturas, aunque no se prevé un cambio radical en la masa de aire.