Navanethem “Navi” Pillay, abogada sudafricana de 85 años y referente en la defensa de los derechos humanos, fue distinguida con el Premio Nobel de la Paz. La jurista presidió una comisión de investigación de la ONU que concluyó que Israel cometió un genocidio en la Franja de Gaza, una acusación que el gobierno israelí rechazó. Al enterarse de la distinción, reaccionó con ironía y bromeó sobre la posibilidad de compartir el galardón con Donald Trump, quien manifestó en reiteradas ocasiones que merecía recibirlo.

“Si aplauden un poco más fuerte, quizás comparta el premio con [Donald] Trump”, lanzó Pillay entre las ovaciones de sus colegas en Núremberg, Alemania. La reacción fue registrada por Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, y difundida en la red social X.

La abogada contó que la llamaron para que se alejara de su escritorio y que un hombre llamado Cristoph le comunicó que había ganado el premio. “Debe ser una broma, como abogada y jueza todavía quiero verificar esto”, respondió.

Durante su improvisado discurso, destacó la emoción de recibir la noticia rodeada de amigos y colegas comprometidos con los derechos humanos. Pillay también hizo referencia a su trabajo reciente en Naciones Unidas. “Lo último que hice fue entregar el informe sobre Gaza, calificando lo que está sucediendo allí como genocidio”, señaló.

La jurista actualmente se desempeña como jueza en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en el proceso en el que Myanmar está acusada de genocidio contra integrantes de minorías.