Una familia de Rosario perdió todo lo que tenía después de que un incendio destruyera por completo su vivienda durante la madrugada de este sábado. Manuel, de 76 años, sufrió quemaduras en el rostro y las manos y permanece internado, mientras su hija Marcela y sus cuatro hijos quedaron sin casa y con apenas la ropa que tenían puesta.
El incendio ocurrió en una vivienda precaria de pasillo ubicada en Provincia de Misiones al 2400, a la altura catastral de 27 de Febrero al 7900. Según el parte de Bomberos, las llamas afectaron la totalidad de la construcción, de unos 6 por 8 metros.
Marcela contó que la familia se despertó durante la madrugada por el humo y que, cuando advirtieron lo que ocurría, el fuego ya había avanzado por toda la casa.
“El fuego empezó cerca de las 5 de la mañana, yo creo que por algún desperfecto de los cables. Nos despertamos por el humo y las llamas ya estaban por todos lados”, relató a Rosario3.
La peor parte de la escena se la llevó Manuel, el hombre de 76 años que tuvo que ser asistido por el Sies luego de sufrir quemaduras durante el incendio. “Mi papá está muy quemado, con lesiones en la cara y en las manos. Se le quemó todo el pelo también”, relató Marcela.
Mientras Manuel permanece internado, la familia intenta resolver dónde y cómo continuar después de haber perdido prácticamente todas sus pertenencias. “Nos quedamos sin nada, yo ahora estoy acá en el sanatorio con mi papá y mis hijos quedaron con una vecina”, contó.
Marcela tiene cuatro hijos, de 2, 3, 7 y 11 años. El incendio destruyó las camas, la ropa, los electrodomésticos y el resto de los elementos que había dentro de la vivienda. “Perdimos todo, nos quedamos con lo puesto. No tenemos más ropa, más casa ni una cama”, expresó.
Cómo ayudar a la familia
Ante la situación que atraviesan, Marcela pidió ayuda para poder recuperar algunos de los elementos básicos que necesitan después del incendio.
Quienes puedan colaborar pueden comunicarse directamente con ella al: 341 583-2056
La familia necesita especialmente ropa y elementos básicos para sus cuatro hijos, además de todo aquello que pueda ayudarla a atravesar los primeros días después de haber perdido su vivienda.
Mientras tanto, Manuel continúa internado luego de las quemaduras sufridas durante el incendio y sus familiares buscan acompañarlo mientras intentan reconstruir, desde cero, su vida cotidiana.