El trabajador que debió ser hospitalizado el martes pasado tras ser atacado por un enjambre de abejas en Olmos y Génova, Fisherton, cuando trabajaba en el alumbrado público sobre una grúa que se averió en la altura, evoluciona favorablemente y en un par de días será dado de alta.
El coordinador médico del sanatorio Laprida, Raúl Piñeski, confirmó en diálogo con De 12 a 14 (El Tres) que “se puede comunicar, está menos edematizado, con dieta líquida y habla bastante bien”. Según confió, en un par de días será externado.
“El paciente llegó con múltiples picaduras de abejas en el rostro, el cuello y parte del cuero cabelludo, también los miembros superiores. Presentaba gran hinchazón de cara con cierre de ojos. Fue necesario darle medicación por vena para desinflamar por el veneno que tienen estos insectos”, explicó.
El profesional aseguró que “era imposible contar las picaduras” y graficó: “Era una picadura al lado de la otra”.
Según precisó, el trabajador fue internado en sala general y no en terapia intensiva porque el ataque no afectó la vía aérea. “No hubo que intervenir, gracias a Dios no era alérgico sino las complicaciones hubieran sido otras, solamente la reacción de la piel al veneno”, destacó.
Por último, el médico consideró que el evento fue más traumático en el orden psicológico y confió en que recibirá tratamiento especializado.