La imagen no es nueva, pero fue reflotada por el investigador de ovnis Scott C. Waring, conocido por sus interpretaciones de las fotos de la Nasa. Según él, lo que se ve en la superficie del planeta rojo es un "misil alienígena" sin explotar, de poco más de dos metros y medio de largo, que habría quedado como resto de un antiguo conflicto que aniquiló a una civilización próspera.
Waring fue más allá y aseguró que se trataría de tecnología armamentística avanzada que los gobiernos querrían recuperar para estudiarla, y que las agencias espaciales guardarían silencio por su potencial importancia militar. No presentó ninguna prueba que respalde esa afirmación.
La foto, tomada dentro del cráter Gale —la cuenca de 154 kilómetros de ancho donde Curiosity trabaja desde su aterrizaje en 2012— muestra en realidad lo que la Nasa considera una formación rocosa natural. La agencia no ha identificado el objeto como otra cosa que parte del paisaje marciano y sostiene que no tiene pruebas de vida extraterrestre, actual o pasada, en Marte.
Los científicos recuerdan que Marte está moldeado por miles de millones de años de actividad volcánica, impactos de meteoritos y una erosión eólica implacable, procesos capaces de esculpir rocas con formas que parecen artificiales. Es el efecto conocido como pareidolia, la tendencia humana a ver patrones familiares, caras u objetos donde no los hay. Por eso el Planeta Rojo ya nos dio la "puerta marciana", la "cuchara", la "cara" y decenas de supuestos artefactos.
Aun así, la forma alargada del objeto reavivó el debate. En Facebook, otro usuario que compartió la imagen aseguró que se distinguían dos compartimentos, uno vacío y otro con "paquetes", y que lo que parecían alas se habrían desprendido en un accidente, por lo que "muy probablemente" se trataría de una aeronave. "¿Sería genial si realmente fuera una nave estrellada?", comentó otro.
No es la primera vez este mes que Waring hace una afirmación similar. A principios de julio compartió otra panorámica de Curiosity donde, según él, se veía una vivienda con muros de arcilla y una entrada tallada. "Lo que parecen rocas talladas son en realidad muros de arcilla y una entrada construida por seres inteligentes que necesitaban protección", dijo. "Las probabilidades de que seres inteligentes creen esta estructura son del 100 por ciento".
La Nasa ya había respondido a una especulación idéntica en 2022, cuando Curiosity fotografió una fractura que parecía una puerta. "El montículo, en el monte Sharp, tiene una serie de fracturas abiertas que se producen de forma natural, incluida una de aproximadamente 30 centímetros de alto y 40 centímetros de ancho, un tamaño similar al de una puerta para perros", explicó entonces la agencia. "Este tipo de fracturas abiertas son comunes en la roca madre, tanto en la Tierra como en Marte".
Mientras los creyentes ven los restos de un campo de batalla extraterrestre, los escépticos y la ciencia ven lo que Curiosity ve todos los días desde hace más de una década: otra roca extraña en un desierto lleno de ellas.