En el primer día hábil de 2026 el intendente Pablo Javkin anunció un año “mucho mejor” que el que quedó atrás al asegurar la puesta en marcha de una serie de obras públicas trascendentales para la ciudad. Y fue más allá al sostener que seguirá trabajando en esa sintonía de la mano del gobernador Maximiliano Pullaro: “Habrá muchos argumentos para decirle a la gente que sigamos así”, pronosticó más allá de 2027. En una entrevista con Radiópolis en el piso de Radio2 y en compañía del secretario de Gobierno Sebastián Chale, hizo un balance del año que acaba de terminar en el marco del cual, realizó fuertes denuncias.
“Soy cabrón, pero cero rencor, no tengo contactos bloqueados salvo anónimos que me amenazaron”. Pablo Javkin se autodefine ante el micrófono de cara a un nuevo año que recién comienza. Como si se tratara de una hoja en blanco, apuntó los planes a seguir que, de acuerdo a lo que auguró, cambiarán la fisonomía urbana. “En 2026 vamos a tener más obra pública que nunca en la historia de esta ciudad. Son obras trascendentales y es por eso que le pedimos paciencia a la gente”, dijo y precisó que la Empresa Provincial de la Energía (EPE) hará un cambio subterráneo de cables en el centro al igual que Aguas Santafesinas hará con caños de agua. “Habrá mucha inversión en barrios que fueron protagonistas de hechos delictivos, será un año fuerte de obras. Un gran año. El 300 fue un buen año y el 301 va a ser mucho mejor”, vaticinó.
Luego, sostuvo que “se piensa en una continuidad del método junto a la Provincia. Logramos con Unidos, en una diversidad que festejo, cambiar la historia de esta ciudad. De acá a 2027 vamos a tener muchos argumentos para decirle a la gente sigamos asi”, lanzó en proyección a un tiempo electoral que volverá a definir la conducción provincial y local.
Javkin se entusiasmó con los pasos a seguir, pero también fue enérgico a la hora de hacer un balance del año pasado que, inevitablemente, lo llevó a 2024 y más allá. “El 2025 fue difícil pero importante para Rosario, volvimos. Por lo que habíamos vivido en 2024, quedó claro que algunas cosas podíamos tomar, no habían ganado los narcos, no éramos ni Sinaloa ni Medellín. Esto no quiere decir que se haya terminado ningún trabajo pero estamos en otra escala con planes”, advirtió.
“Fue el año en que empezaron a salir a luz cosas que tocaban esferas de poder: en el despacho de donde salían las órdenes para allanar un búnker en el que le matan a un pibe de una mujer en la Bombacha o de Las Flores, les avisaban a los narcos que les iban a ir a allanar, 'compartían el contador, o empezaron a aparecer circuitos de dinero del narco y quiénes eran los cómplices. Acá hubo jueces y fiscales nuevos que pusieron preso al que era responsable de investigar”, apuntó sin mencionar a la causa que investiga al ex juez federal Marcelo Bailaque por diversos delitos funcionales, entre ellos, prevaricato, extorsión, incumplimiento de los deberes de funcionario público y lavado de activos.
“A Rosario no le cayó una maldición, tiene nombre y apellido, y complicidad política”, denunció y consideró que en 2025 la ciudad logró “salir de una injusticia planificada y deliberada”. “Era muy cómodo cargarle a Rosario problemas que ahora se descubren en Buenos Aires, me dolía y me irritaba que fuera una ciudad fallida”, añadió.
“No es todo lo mismo, no nos jodan, aprendan de esta ciudad. En Argentina es difícil encontrar lo que se encuentra en Rosario en una noche de verano. Habíamos perdido eso, y volvió. Me tocó un período con gran nivel de agresión, estuvieron a punto de quedarse con la ciudad, hubo un plan deliberado –continuó y preguntó–¿Cómo hacía el kirchnerismo para ganar Rosario? Demolerla”, planteó.
Luego, agregó al respecto: “A mí me tocó disputar casi un ballotage con el kirchnerismo en la ciudad. Y cuando digo kirchnerismo digo (Sergio) Massa y demás. Hubo una estrategia para quedarse con la ciudad, que casi les sale. Y son los mismos tipos que nos trajeron a Bailaque a la ciudad. Vino de Santa Cruz, del sur. ¿Quiénes son los tipos que están imputados en esas causas?, ¿Existía o no un financiamiento del sector privado pretendiendo jugar en la política de la ciudad? Y pagaban viajes al exterior y traían gente a la ciudad. Y hoy hablan los procesos judiciales”, exclamó.
“Se reunían para planificar extorsiones en un despacho judicial. Había que enfrentarlos y les ganamos. La ciudad, no yo”, remató y se remontó a marzo de 2024: “En una semana nos mataron e intentaron sin poder lograrlo ir contra todos los servicios públicos que presta la ciudad ¿Creés que fue una operación para vender más droga? ¿Por qué se quiso paralizar la ciudad?”, cuestionó.
Museo Castagnino
Consultado acerca de la obra del museo Castagnino de Rosario–reformas que suponen un desembolso de 2,2 millones de dólares, posibles gracias a la donación de privados–Javkin destacó: “Tiene una gran urgencia que es la reserva de obras de gran valor que están en riesgo por la ubicación. Además, no tiene climatización, entonces lo vamos a arreglar de adentro y por afuera”.
Consultado por el cuestionamiento realizado por el Colegio de Arquitectura y Urbanismo de la Provincia de Santa Fe que envió un comunicado en el que sostienen sus dudas con respecto a la iniciativa ya que había sido lanzado un concurso vinculante de arquitectura con un proyecto ganador. “Pasó lo mismo con los Silos Davis, la discusión con la misma gente”, señaló y manifestó: “Acá hay una idea equivocada, no puede ser que un concurso hecho por especialistas, una casta de especialistas en este caso de arquitectos, no analice la viabilidad de la obra. ¿Qué pasó? la Provincia hizo un concurso en 2017 y ganó un proyecto que es imposible de realizar”.
Según mencionó esa iniciativa requiere “de no menos de 8 millones de dólares, con la reserva bajo tierra, lo ganó un arquitecto de Córdoba muy maleducado, le iniciaron juicio a la ciudad, y fue la Provincia la que no hizo la obra”.
“Ahora que tenemos autonomía dijimos «hay empresas que quieren dejar una huella en la ciudad en su tricentenario, tenemos un proyecto mucho más respetuoso de la obra de Hilarión Hernández Larguía»”, destacó seguidamente y confió: “ Sabés que tenés que discutir si querés gobernar una ciudad. Con los Silos lo mismo, ganó un concurso que era tirar pintura rosa y nadie estudió que la pintura iba a pintar autos. Entonces, discuto la idea de un concurso que mira un aspecto y después la obra la tenemos que hacer nosotros. Es una discusión entre cierta lógica de casta de especialidad contra la lógica de resolver la problemática del Castagnino. Nosotros le damos a la ciudad lo que necesita, Rosario va a ser lo le convenga por autonomía”, determinó.