El Gobierno de Panamá oficializó la declaración del estado de emergencia nacional este sábado para abordar las consecuencias del terremoto registrado el viernes en el país. La disposición, aprobada por el Consejo de Gabinete bajo la indicación del presidente José Raúl Mulino, autoriza la movilización de un fondo de 100 millones de dólares para la asistencia de las familias damnificadas y la reparación de las zonas impactadas.

La asignación presupuestaria se determinó a partir de los relevamientos técnicos presentados por el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) y las distintas entidades desplegadas en las áreas con mayores destrozos. 

Una mujer camina cerca de escombros de casas dañadas por el terremoto de magnitud 7,7 ocurrido este viernes en La Villa de Los Santos, en Panamá. (Foto: EFE / Bienvenido Velasco

La partida económica financiará en forma directa la provisión de insumos básicos, la ejecución de obras viales y edilicias de urgencia y los planes de contención social en las provincias que registraron daños por el movimiento telúrico y las réplicas posteriores.

Durante una presentación pública, el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, explicó que el Ejecutivo priorizará la respuesta inmediata en las comunidades damnificadas y la articulación entre los distintos ministerios. Por su parte, la jefatura de Estado instruyó a los funcionarios del gabinete a permanecer en los territorios afectados para agilizar los trabajos de asistencia.

Para la gestión de los recursos, las autoridades conformaron una comisión de alto nivel integrada por el ministro para Asuntos del Canal y secretario de Metas, José Ramón Icaza; la viceministra Mirna Luque y el propio Orillac. 

El equipo coordinará la ayuda humanitaria, las donaciones y los proyectos de reconstrucción. Asimismo, la administración habilitó el Parque Omar en la capital y las distintas sedes de las gobernaciones provinciales como centros de acopio de agua y alimentos.