En medio de la crisis diplomática con Brasil, profundizada tras la decisión del presidente Luiz Inácio Lula da Silva de retirar a su embajador en Buenos Aires, el gobierno de Javier Milei autorizó el ingreso de tropas y medios militares brasileños al país para participar de un ejercicio naval conjunto con la Armada Argentina.
La medida fue oficializada este miércoles a través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 717/2026, publicado en el Boletín Oficial. El texto autoriza además la salida de fuerzas argentinas para participar de otros tres ejercicios internacionales con Chile, Perú, Estados Unidos y otras armadas de la región.
El decreto fue dictado porque el Congreso todavía no trató el proyecto de ley que debía autorizar el ingreso y la salida de tropas para el programa anual de ejercitaciones combinadas, mientras que las primeras maniobras comenzarán en los próximos días.
Maniobras con Brasil pese a la tensión diplomática
El primero de los ejercicios autorizados es el Fraterno XXXIX, que se desarrollará entre el 10 y el 24 de agosto en la Base Naval Puerto Belgrano, la Base Naval Mar del Plata y aguas jurisdiccionales argentinas. Participarán unidades y personal de la Armada Argentina y de la Marina de Brasil.
Según el decreto, el ejercicio bilateral se realiza de manera ininterrumpida desde 1978 y tiene como objetivo incrementar la interoperabilidad entre ambas fuerzas navales mediante operaciones de superficie, submarinas, aeronavales y anfibias.
Del lado argentino participarán un destructor Meko 360, dos corbetas Meko 140, un patrullero oceánico, un buque logístico y aeronaves de exploración y vigilancia. Brasil enviará dos fragatas, un submarino, un buque de rescate submarino y personal especializado.
En los fundamentos del DNU, el Gobierno sostuvo que la participación en este ejercicio "refuerza la posición de la Argentina como socio estratégico" y advirtió que suspenderlo afectaría el adiestramiento conjunto y las capacidades operativas de la Armada.
También habrá ejercicios con Chile, Perú y otros países
Además del ejercicio con Brasil, el decreto autoriza la participación argentina en el Viekaren XXVI, que se realizará entre el 24 y el 28 de agosto en el Canal Beagle junto a la Armada de Chile, enfocado en operaciones de búsqueda, rescate y control del tránsito marítimo.
También habilita la salida de efectivos para el Siforex XIV, organizado por las armadas de Perú y Estados Unidos, y para el Unitas LXVII, uno de los ejercicios navales multinacionales más importantes del continente, que este año tendrá como sede el puerto peruano del Callao y reunirá a fuerzas de más de una decena de países americanos, además de Japón.
La publicación del DNU se conoce días después de que Brasil resolviera retirar a su embajador en la Argentina, en el marco de la escalada diplomática provocada por los fuertes cuestionamientos públicos que Milei dirigió contra Lula. Aunque el vínculo político atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años, el decreto mantiene en marcha los mecanismos de cooperación militar previstos entre ambos países.