Con el inicio del ciclo lectivo y el aumento de las actividades extraescolares, los casos de contagios de piojos vuelven a ser una preocupación frecuente. La médica pediatra y especialista en dermatología infantil, Etel Miotti habló con El Tres sobre los mitos y verdades sobre estos parásitos. Descartó el uso de remedios caseros por el riesgo de alergias y remarcó la importancia de utilizar el peine fino de forma rutinaria. Además, brindó consejos para padres sobre cómo y cuándo revisar las cabezas
En charla con el programa Antes de salir, Miotti explicó que el incremento de casos se debe a que "los niños comienzan a estar más horas juntos, tienen actividades tanto escolares como extraescolares que demandan un contacto físico mucho más cercano".
Respecto a las formas de transmisión, Miotti aclaró que el contagio se da de manera directa y desmintió ciertas ideas populares. "Es cabeza con cabeza, porque los piojos no vuelan, no saltan, sino que se desplazan muy rápidamente caminando", explicó la especialista. Además, remarcó que estos parásitos necesitan del calor y la humedad del cuero cabelludo para sobrevivir, por lo que "fuera de la cabeza no pueden vivir mucho tiempo, no más de 24, 48 horas".
Si bien los adultos pueden verse afectados, la médica indicó que es menos frecuente y casi siempre ocurre a través de un contacto estrecho con un niño. También señaló que llevar el cabello suelto incrementa las posibilidades de infestación porque el piojo "se puede desplazar más fácilmente" y aclaró que “no distingue entre pelo sucio y pelo limpio”.
El mito del vinagre y la clave para acabar con los piojos, la paciencia
Ante la desesperación, muchos padres recurren a soluciones alternativas. Sobre este punto, la pediatra advirtió que los remedios caseros carecen de aval científico y no funcionan como repelentes. Explicó que "la acidez del vinagre utilizado con el peine fino nos podría facilitar el desprendimiento de las liendres, pero cabe aclarar que no mata al piojo, no mata a la liendre, no reemplaza tratamiento y no los ahuyenta". Además, desaconsejó enfáticamente el uso de otras preparaciones domésticas porque "pueden producir algún tipo de reacción alérgica, alguna irritación o alguna dermatitis de contacto".
Otra duda habitual es si todo el grupo familiar debe someterse a tratamientos preventivos cuando se detecta un caso en el hogar. Miotti indicó que "no se recomienda hacer como un tratamiento familiar de los piojos", sino limitarse a revisar a los contactos cercanos y aplicar productos solo si se detectan parásitos o picazón. En cuanto a las pertenencias, sugirió que en épocas de alta circulación se evite compartir elementos como gorros, vinchas o peines, aunque reiteró que la vía principal sigue siendo el contacto directo.
Para combatir esta problemática, la médica subrayó la importancia de la constancia. Recomendó armarse de paciencia, pasar el peine fino con el cabello húmedo y revisar las cabezas con frecuencia. "Una semana, mínimo. Si vemos que hay muchos piojos dando vueltas, muchos piojos circulando en el grado, en el salón o en esos contactos de los niños, hacerlo más seguido si se puede", aconsejó.
Finalmente, sobre el uso de pediculicidas comerciales, recomendó consultar siempre con un profesional para adecuar la terapia según la edad, recordando que "cuanto más pequeños son los niños –menores de 4 años–, el tratamiento es solamente mecánico, no hay productos avalados para esa edad".