Aunque la crisis golpeó fuerte al sector comercial durante el primer semestre en Rosario, algunos rubros registran picos de demanda cada vez que juega la selección argentina. Las panaderías de la ciudad incrementaron su producción de facturas en cada partido disputado por la tarde y preparan una segunda horneada para este miércoles porque esperan un aluvión de clientes. En tanto, los cadetes también registran un récord de pedidos por aplicaciones y se debaten entre tomarse el día para ver el partido o salir a repartir para aprovechar los “jugosos” bonos extras que pagan las empresas durante los encuentros de la Scaloneta.

En diálogo con el programa Punto Medio (Radio 2), el integrante de la Asociación de Industriales Panaderos de Rosario, Diego Rubio, dijo que “siempre que el partido fue en un horario a la hora del mate, a la tarde, se dio un aumento de ventas”.

“En nuestro caso, vamos a preparar otra cocción para la una del mediodía, cosa de que después de comer la gente pueda venir a buscar facturas recién horneadas”, expresó.

El industrial panadero explicó que siempre intentan hacer dos horneadas: una por la mañana y otra al mediodía para la tarde. Habitualmente, la producción de la tarde es menor que la de la mañana, pero en este caso será al revés por la expectativa que genera el partido.

El clásico siempre es la factura. Por supuesto que todo lo otro también se prepara y también vamos a elaborar en mayor cantidad, pero el fuerte siempre son las facturas. Incluso por la tarde más que las medialunas. A veces, por la mañana se vende más la medialuna y por la tarde se venden más las facturas”, detalló el panadero.

Sobre las ventas en general, los panaderos rosarinos remarcan el derrumbe de la actividad y el mínimo nivel de margen de ganancia al que llegaron.

“Estamos en la misma realidad compleja que vive el comercio en general y las industrias que trabajamos para el mercado interno. Está todo muy ajustado. Hay que estar permanentemente encima de los detalles del negocio porque el margen quedó tan chico que cualquier fuga mínima te puede desestabilizar”, manifestó Rubio.

“Para tener una referencia gráfica: históricamente una boleta de luz equivalía más o menos a un salario o un salario y medio en una panadería. Si había mucha producción, podían ser dos salarios. Hoy un salario inicial está entre 1.100.000 y 1.300.000 pesos, mientras que una boleta de luz está entre 4 y 6 millones de pesos”, ilustró el referente panadero.

Y concluyó: “Al perderse esa relación, el problema no es solamente cuánto más sale la luz. También es cuánto menos le queda en el bolsillo a nuestros clientes para venir a la panadería. Porque todos nuestros clientes pagan esas tarifas”.

 

“Motitos que van y vienen”


Jorge Almaraz, referente del sector de repartidores, reconoció que el Mundial también beneficia a los trabajadores del sector y aseguró que ruegan “que la Selección siga avanzando”.

“La verdad es que antes de los partidos no damos abasto. Las motitos van de un lado para el otro por la cantidad de demanda que hay. Además, hay pocos repartidores porque muchos directamente se toman el día para mirar el partido. Entonces, los pocos que quedamos en la calle no damos abasto para repartir”, explicó.

Además, dijo que, aunque el costo del envío es siempre el mismo, las empresas ofrecen incentivos.

“Por ejemplo, Mercado Envíos da un plus de 2.000 pesos por cada pedido extra y PedidosYa también ofrece bonos bastante importantes. Uno se queda pensando si salir a repartir o quedarse en casa mirando el partido. A lo mejor hacés 20 pedidos y ganás 150.000 pesos. Yo, particularmente, estos últimos partidos me quedé mirándolos, pero los incentivos aparecen un par de horas antes del encuentro y también durante el partido”, detalló Almaraz.

El referente de los repartidores añadió que “se hace mucha plata y se reparte muchísimo antes del partido, porque generalmente el cliente, mientras está mirando el encuentro, prácticamente no pide”.

“También en el entretiempo salen todos los pedidos juntos. Durante los partidos se frena todo. Para el miércoles sería bueno que la gente haga los pedidos, por lo menos, media hora antes del partido. Así el pedido va a llegar en excelentes condiciones. Durante el encuentro quedan muy pocos repartidores en la calle, así que también hay que tener un poco de paciencia", concluyó.