Crece el número de casos de violencia de género y los reclamos no se hicieron esperar. Si bien es una tendencia que se da en todo el país, particularmente, en Rosario hubo tres detenciones en las últimas horas y allanamientos en los que se secuestraron armas de fuego que estaban en poder de los agresores.
En uno de los casos más resonantes de las últimas horas, una mujer denunció a su pareja por privación ilegítima de la libertad; explicó ante la policía que fue secuestrada durante tres semanas, golpeada y abusada sexualmente. Ella pudo huir de su casa de la zona oeste y resguardarse en la casa de un familiar, desde donde llamaron al 911. El agresor fue detenido.
A su vez, en la zona sur, una mujer de 35 años denunció que fue agredida con un arma blanca por parte de su pareja y que recibió un golpe en el cráneo. La mujer fue asistida en el Hospital Roque Sáenz Peña. Está fuera de peligro.
El tercero de los hechos también se dio en zona oeste. Allí un hombre amenazó a una mujer con una escopeta. Cuando llegó la policía, se encontró con varias armas de fuego y municiones en el interior de la vivienda.
Todo ello forma parte de una conflictividad en aumento que excede a la geografía rosarina. Referentes de organizaciones que luchan contra la violencia sexista expusieron su descontento con el Gobierno nacional, por la cancelación o disminución de fondos respecto de las políticas para combatir los casos de agresiones de género.
Florencia Rovetto, secretaria de género de la UNR, explicó en Telenoche que la situación está muy complicada: “La violencia ha recrudecido. Si bien en Rosario hay mucha política desplegada en el abordaje de la violencia sexista, es cierto que, al no tener financiación y al verse reducidos los programas nacionales, todo ha crecido”.
Y agregó: “Aumentaron exponencialmente los casos en los últimos años; en 2025 creció considerablemente respecto del año anterior y es una tendencia que se mantiene”.
En tanto, Rovetto explicó: “No se trata solo de abordar los hechos que terminan en muertes, también las violencias simbólicas, que se dan en los medios virtuales, donde no hay regulación. La creación de imágenes a través de IA contra las mujeres lo es”.
Y cerró: “Se resuelve con políticas de Estado que están claramente ausentes”.