El concejal Federico Lifschitz presentó un proyecto para crear “estaciones de Refugio Modulares Urbanas” destinadas a trabajadores de reparto mediante plataformas digitales en Rosario. La iniciativa apunta a instalar espacios de descanso, resguardo y servicios básicos en puntos estratégicos de la ciudad, con el objetivo de mejorar las condiciones de quienes hacen delivery en motos y bicicletas y, al mismo tiempo, ordenar el uso del espacio público.
“Queremos que los trabajadores que realizan tareas de reparto mediante plataformas digitales cuenten con infraestructura adecuada en el espacio público y ordenar su uso en puntos estratégicos de la ciudad, brindando resguardo, descanso, seguridad y servicios esenciales”, señaló Lifschitz.
Las estaciones proyectadas, de acuerdo a la iniciativa del edil socialista, deberán integrarse al entorno urbano existente y cumplir con criterios de sustentabilidad ambiental, eficiencia energética, accesibilidad universal, seguridad vial y bajo impacto ambiental. El proyecto prioriza diseños modulares y desmontables, de modo que puedan instalarse sin afectar la circulación peatonal ni generar nuevas obstrucciones.
“Funcionarán como un complemento del espacio público urbano existente, evitando obstrucciones peatonales y garantizando condiciones adecuadas de circulación, convivencia y ordenamiento”, sostuvo el concejal.
De acuerdo con la iniciativa, los refugios deberán ubicarse cerca de sectores estratégicos de la ciudad, como corredores gastronómicos y comerciales, centros de transporte, zonas de alta demanda logística, parques y plazas. La idea es que funcionen como puntos de referencia claramente identificables para ordenar la espera de repartidores y mejorar la convivencia con peatones, comerciantes y otros modos de movilidad.
Entre los servicios previstos, las estaciones contarían con carga eléctrica alimentada por energía solar, puertos USB para dispositivos móviles, espacios de apoyo y estacionamiento para bicicletas, infladores, herramientas básicas, asientos de descanso, wifi, iluminación LED, cámaras de videovigilancia, puestos de hidratación, cestos de basura, señalización y elementos de seguridad vial.
El proyecto parte del crecimiento del trabajo de reparto a través de aplicaciones como PedidosYa, Rappi o Mercado Libre, una actividad que modificó la dinámica urbana de Rosario. Según estimaciones mencionadas en la iniciativa, unas 9 mil personas realizan tareas de delivery en motos y bicicletas en la ciudad.
En ese marco, el texto plantea que hoy muchos repartidores esperan pedidos en veredas, plazas, corredores gastronómicos y zonas comerciales, sin infraestructura adecuada ni protección frente al frío, el calor o la lluvia.
El financiamiento, según establece el proyecto, se realizaría mediante convenios de patrocinio con plataformas digitales de reparto y empresas vinculadas a la actividad, bajo esquemas de responsabilidad social empresarial y participación público-privada.
Con la iniciativa, Lifschitz busca combinar la mejora de las condiciones de trabajo de los repartidores con una política de planificación urbana, ordenamiento territorial y mayor control del uso del espacio público.