Contender, el tiburón blanco más grande jamás registrado en el Océano Atlántico, reapareció tras meses de silencio absoluto en el rastreo satelital y desató el temor de que se esté dirigiendo a dos de los destinos turísticos más concurridos de la costa norteamericana: Cape Cod y el Atlántico canadiense.

El depredador, de 4,2 metros de largo y 771 kilos, había desaparecido del radar en abril, cuando se sumergió en las profundidades y dejó de emitir señal. Fue marcado en enero de 2025 por el grupo de investigación OCEARCH a unas 45 millas de la costa de Georgia y Florida, en el Atlántico Norte, según publicó el medio británico The Sun.

Desde entonces, los científicos lo siguen gracias a un dispositivo colocado en su aleta dorsal que emite una señal cada vez que emerge del agua. Así pudieron trazar un recorrido épico de más de 11 mil kilómetros entre Florida y el Golfo de San Lorenzo, frente a las costas de Canadá. Su última ubicación confirmada fue el 23 de abril, frente a Pamlico Sound y los Outer Banks, en Carolina del Norte. Después, nada.

Sin embargo, el 7 de julio, el sistema de OCEARCH recibió lo que los expertos llaman un “Z-ping”, una señal débil y sin ubicación. Ocurre cuando la etiqueta queda expuesta al aire apenas unos segundos y un satélite Argos que sobrevuela la zona alcanza a captar un único mensaje, insuficiente para triangular una posición precisa.

“Normalmente se necesitan tres o más mensajes durante un solo paso del satélite para calcular una ubicación fiable”, explicó un portavoz de OCEARCH. “El Z-ping es un ping débil que no proporciona información de ubicación”.

Aunque no saben exactamente dónde está, los investigadores tienen una hipótesis clara sobre a dónde va. Los tiburones blancos del Atlántico Norte occidental suelen migrar hacia el norte en esta época del año.

"Pasan el verano y principios del otoño alimentándose en las aguas de Cape Cod o del Atlántico canadiense. Estas dos regiones ofrecen temperaturas del agua agradables y un abundante suministro de alimentos, en particular abundantes focas y grandes especies de peces", detalló el vocero.

Las fotos tomadas durante el marcaje en enero muestran la escala aterradora de Contender: una mandíbula enorme, ojos negros y un cuerpo que supera por mucho el tamaño promedio de un gran blanco adulto.

Por ahora, Contender sigue siendo invisible. Pero el Z-ping confirma que sigue vivo, sigue moviéndose y sigue siendo el rey indiscutido del Atlántico.