El Reino Unido avanza con una de las políticas antitabaco más estrictas del mundo: prohibirá de forma permanente la compra de cigarrillos a quienes hayan nacido a partir de 2009, con el objetivo de crear la primera generación libre de humo. La medida fue aprobada por el Parlamento británico y comenzará a regir en 2027.

La llamada ley de Antitabaco y Vapeo también incluye restricciones a los productos con nicotina y apunta a reducir el consumo desde su origen. En la práctica, las personas que hoy tienen menos de 17 años no podrán acceder legalmente al tabaco. Además, la edad mínima para fumar —actualmente fijada en 18 años— se irá elevando progresivamente, lo que podría eliminar el hábito entre los jóvenes hacia 2040. A largo plazo, se espera una baja en enfermedades, hospitalizaciones y muertes asociadas al consumo.

El ministro de Salud británico, Wes Streeting, calificó la iniciativa como un “momento histórico” que permitirá proteger a futuras generaciones de la adicción al tabaco. Una vez implementada, la normativa también habilitará al gobierno a extender las prohibiciones a espacios al aire libre, como áreas de juegos, zonas cercanas a escuelas y hospitales.

Por otro lado, las autoridades podrán limitar aspectos como los sabores, el empaquetado y el uso de vapeadores en lugares donde tampoco estará permitido fumar. Este proyecto forma parte de una estrategia más amplia de prevención sanitaria, que busca reducir la carga sobre el sistema público de salud, el Servicio Nacional de Salud (NHS).

Desde organizaciones de salud, como Action on Smoking and Health (ASH), su directora Hazel Cheeseman destacó que se trata de un cambio clave para la salud pública. Sin embargo, sectores más conservadores criticaron la medida por considerarla una intromisión estatal en las libertades individuales, lo que se reflejó en más de 100 abstenciones y 57 votos en contra.