El presidente de Paraguay, Santiago Peña, renunció este jueves antes de ser sometido a un juicio político en el Congreso en medio de la polémica por la intervención de Ueno bank, la entidad privada a la que fue vinculado y que durante su gestión recibió recursos millonarios de entidades públicas. 

“Con el corazón puesto en el Paraguay y con la convicción de que nuestra República siempre debe estar por encima de cualquier persona o circunstancia. La historia se encargará de juzgar y poner en su dimensión los acontecimientos que hoy nos toca vivir", comenzó diciendo Peña.

“Tomé la decisión de presentar mi denuncia a la presidencia de la República, lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”, agregó.

Por su parte, comunicó: “Ningún cargo puede estar por encima del bienestar del Paraguay. Quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado. Cada día asumí esta responsabilidad con la voluntad del trabajar por el Paraguay. Mi prioridad hoy es una sola, la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros en nuestro sistema financiero”. 

Ahora, el vicepresidente Pedro Alliana deberá asumir el cargo en su reemplazo para completar el mandato hasta 2028.