La forma en que respiramos puede tener un impacto significativo en la salud. La respiración diafragmática es la mejor opción, ya que filtra, calienta y humedece el aire, y regula el sistema nervioso, según la fisioterapeuta Dhara Shah, especialista clínica ortopédica certificada en el Hospital Universitario Emory, Estados Unidos.
"La respiración bucal y superficial pueden crear estrés innecesario en el cuerpo", explicó Shah. Esto se debe a que la respiración por la boca no permite que las fosas nasales filtren, calienten y humedezcan el aire, lo que puede llevar a problemas respiratorios y otros síntomas. Además, la respiración superficial puede imitar la respuesta de pánico natural del cuerpo, creando estrés innecesario.
Para cambiar este hábito, Shah recomienda seguir estos 5 pasos: "Comienza recostándote boca arriba con las rodillas dobladas y una almohada debajo de la cabeza", explicó. "Tómate un momento para relajar los hombros, el cuello y el pecho".
Los 5 pasos para respirar bien
- Encontrar una posición cómoda y recostarse boca arriba con las rodillas dobladas y una almohada debajo de la cabeza.
- Relajar el cuerpo emepzando por relajar los hombros, el cuello y el pecho.
- Inhalar lentamente por la nariz centrándose en expandir el abdomen.
- Exhalar lentamente con los labios fruncidos como si se estuviera a punto de silbar. Exhalar lentamente, dejando que tu abdomen se incline hacia adentro.
- Repetir varias veces procurando una respiración suave y controlada.
Con práctica y repetición, la respiración diafragmática puede volverse algo natural. Shah sugiere dedicar unos minutos cada día a trabajar la respiración, idealmente dos o tres sesiones diarias de cinco minutos cada una. "La clave es mantener el pecho y los hombros relajados, dejando que el abdomen suba y baje con cada respiración", explica Shah. Al seguir estos pasos, se puede mejorar la salud y reducir el estrés.