Descubierto el 27 de diciembre de 2024 por el sistema Atlas en Chile, el asteroide de entre 40 y 90 metros de diámetro registró en cálculos preliminares una probabilidad de contacto con la Tierra superior al 1%. Los modelos del 25 de agosto de 2026 ubicaron el riesgo para el 22 de diciembre de 2032 en torno al 0,0039%. 

En las primeras observaciones se contempló una posibilidad técnica de impacto. Los datos más recientes indicaron que el riesgo resultó prácticamente nulo. El monitoreo continuó dentro de los protocolos habituales de defensa planetaria.

El seguimiento formó parte de los programas internacionales que buscaron anticipar escenarios astronómicos poco frecuentes pero potencialmente relevantes, con el refinamiento de cálculos orbitales a partir de cada nueva medición.

Asteroide 2024 YR4: qué es y por qué permaneció en seguimiento

El asteroide 2024 YR4 es un objeto cercano a la Tierra (NEO) clasificado como tipo Apolo. Fue descubierto el 27 de diciembre de 2024 por el sistema ATLAS en Chile y, desde entonces, fue observado de manera constante.

Se estimó un tamaño aproximado de entre 40 y 90 metros de diámetro, una dimensión que, en caso de impacto, pudo generar efectos locales significativos, sin configurar un evento de escala global.

Los asteroides del grupo Apolo cruzan la órbita terrestre, por lo cual son vigilados de manera sistemática. La Nasa y otras agencias espaciales utilizaron telescopios terrestres y espaciales para actualizar su trayectoria con modelos matemáticos avanzados.

Las últimas proyecciones ubicaron la probabilidad de impacto el 22 de diciembre de 2032 en torno al 0,0039%, un valor extremadamente bajo.

En etapas iniciales, cuando la órbita aún presentó mayor margen de incertidumbre, las estimaciones llegaron a superar el 1% en cálculos preliminares. Esa instancia activó una fase temprana de vigilancia reforzada dentro del sistema automatizado de evaluación de riesgos. 

A medida que se incorporaron más datos observacionales, la probabilidad descendió drásticamente. Según los modelos vigentes al 25 de agosto de 2026, no existe una amenaza inminente para la Tierra.