Las lluvias persistentes durante casi toda la jornada dejaron un acumulado de 63 milímetros caídos en Rosario al menos hasta las 20, según datos difundidos por la Dirección Municipal de Protección Civil.
El titular de esa repartición, Gonzalo Ratner, dijo al programa Telenoche Rosario (El Tres) que, si se cuentan las precipitaciones del fin de semana, en total fueron más de 113 milímetros en la ciudad, es decir, el promedio de lo que habitualmente llueve en abril sólo en los primeros días del mes.
“Solamente este lunes cayó la mitad de lo que llueve en un mes, todo acumulado en una jornada”, resumió el funcionario municipal.
Además, indicó que como consecuencia de la tormenta —que no fue tan severa aunque sí abundante en precipitaciones— se reportó un centenar de reclamos al teléfono de Protección Civil, la mitad por anegamientos.
En tanto, hubo otros 30 reclamos relacionados al arbolado. Es que, con el suelo blando y algunas rachas de viento, muchos árboles o ramas cayeron en distintos barrios. También se registraron llamados por 26 columnas, postes o cableado caídos.
“En todos los distritos hubo anegamientos; en el centro de Rosario más vinculados a calzadas y bocas de tormenta, mientras que en algunos barrios fueron desbordes de zanjas con afectación en domicilios”, detalló Ratner.
Aunque el alerta amarillo por lluvias está vigente hasta la medianoche, desde el municipio informaron que “lo peor del fenómeno ya ha pasado y en la madrugada o mañana cesan las precipitaciones”.
El fin de la lluvia será con fuerte viento del sur. “Viene un descenso de temperaturas, con rachas de viento del sector sur entre 40 y 50 km/h”, dijo Ratner y, por eso, pidió para este martes tomar precauciones como evitar zonas arboladas o estar atentos a la circulación en la vía pública por la posible presencia de cables cortados, árboles o postes caídos.
Las abundantes lluvias también perjudicaron a localidades vecinas como Granadero Baigorria o Capitán Bermúdez, en algunas zonas con cerca de 100 milímetros de agua caída, con los inconvenientes de calles anegadas y viviendas inundadas.