Un accidente de tránsito se registró a las 6 en la ciudad de Rosario, cuando un automovilista perdió el control de su vehículo y chocó violentamente contra el vallado protector de una escuela y un árbol, en la cuadra de San Juan al 1900. El siniestro vial se originó a partir de una distracción del propio conductor, quien intentó colocarse el cinturón de seguridad mientras circulaba y terminó incrustado sobre la vereda. “Recién había arrancado, por eso no sé cómo terminé, se me fue el auto, no sé”, sostuvo aún afectado por lo sucedido.
El episodio generó asombro entre los primeros transeúntes de una mañana muy fría en la ciudad. De acuerdo a lo que informó Radiopolis (Radio 2), el automóvil impactó en primera instancia contra un árbol de la cuadra y luego de lleno contra las vallas de contención instaladas frente al establecimiento educativo Escuela “Hogar Maternal N°1”, las cuales se encontraban sólidamente fijadas con cemento. En ese edificio funciona un hogar maternal, además de los niveles inicial y primario para los alumnos de la zona.
Afortunadamente, el siniestro ocurrió a una hora en la que la circulación peatonal era prácticamente nula. Al producirse a primera hora de la mañana, no había niños, padres ni personal docente en las inmediaciones del colegio, lo que evitó que el hecho pasara a mayores. Por ese motivo, el suceso fue catalogado como un incidente de tránsito absolutamente menor en cuanto a víctimas personales, ya que el conductor tampoco sufrió lesiones.
Distracción al volante y daños materiales
La mecánica del accidente pone de manifiesto el peligro de las distracciones dentro del habitáculo mientras se conduce. Según trascendió, el hombre al mando del rodado no logró destrabar su cinturón de seguridad a tiempo y, en el afán de solucionar el inconveniente tironeando de la cinta en pleno movimiento, desvió la atención de la calle. El resultado fue un choque directo que dejó el frente del automóvil completamente destrozado.
El automovilista, que acababa de detenerse en un comercio cercano, dialogó con el móvil de Antes de Salir (El Tres), para explicar la insólita mecánica del choque. “Yo vengo al kiosco, acá a la vuelta, y recién arranqué. Me quise acomodar el cinturón de seguridad y fue un segundo”, relató el hombre, aún sorprendido por el desenlace del evento.
En ese mismo sentido, el protagonista detalló que la pérdida de control fue absoluta e instantánea. “No sé, ya me vi arriba. No es que me vi y dije «uy, ya está, no puedo maniobrar», no, ya estaba arriba de la vereda”, precisó. Consultado sobre la velocidad a la que circulaba al momento del impacto, aclaró que acababa de poner el auto en movimiento. “Recién había arrancado, por eso no sé cómo terminé, se me fue el auto, no sé”, sumó en su testimonio.
Pese a la espectacularidad de la colisión, que dejó la parte frontal del automóvil completamente destrozada y levantó una porción de la vereda, el conductor resultó totalmente ileso. “No me pasó nada, cero. Pero ni el airbag se abrió, fue un golpe en seco, no sé. O sea, tan duro lo de adelante que no me hizo nada. Estoy bien”, confirmó para llevar tranquilidad a su entorno.
Además, el hombre indicó que, dada la magnitud de los daños materiales en el frente del edificio, de inmediato buscó la forma de reparar la situación y hacerse cargo. “Ya me comuniqué con la institución educativa, me puse a disposición y bueno, tratar de salir de esta”, sostuvo.
Como consecuencia del violento impacto, los daños materiales fueron de consideración en la vía pública. El vehículo levantó parte de la vereda, derribó el árbol que se encontraba plantado en ese sector y dañó severamente el vallado perimetral de la escuela. La magnitud del choque provocó que el automóvil quedara fuertemente atrapado entre los escombros y la estructura de contención.
Horas después, y gracias a la intervención epsecializda de agentes de Tránsito, se logró liberar el vehículo, liberar la acera y normalizar la situación en el ingreso a la escuela antes de la llegada de los alumnos.