Está claro que durante un Mundial pasan cosas raras. En las últimas horas un informe reveló la selección argentina no solo concentró la atención de millones de personas frente a la televisión. También dejó una marca clara en el Sistema Argentino de Interconexión (SADI), donde la demanda eléctrica registró fuertes variaciones antes, durante y después del partido, aunque sin generar inconvenientes operativos.
De acuerdo con el informe de Cammesa, a lo largo del primer tiempo del juego ante Egipto el consumo eléctrico mostró un descenso sostenido. Entre el pitazo inicial y el comienzo del entretiempo, la demanda acumuló una caída cercana a los 2.000 megavatios (MW).
Como ocurre habitualmente en este tipo de eventos masivos, el descanso del partido provocó un brusco repunte del consumo. En apenas 12 minutos, la demanda aumentó unos 600 MW, impulsada por el uso simultáneo de electrodomésticos en millones de hogares.
Ya en el segundo tiempo, el consumo volvió a disminuir de manera gradual hasta registrar una baja de aproximadamente 1.850 MW en el transcurso de una hora. Tras el final del encuentro, la demanda se recuperó nuevamente, con un incremento cercano a los 1.100 MW durante los siguientes 60 minutos, antes de retomar su comportamiento habitual.
Para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico, Cammesa implementó un operativo especial desde una hora antes del inicio del partido y hasta una hora después de su finalización.
Entre las medidas adoptadas se dispuso un despacho de seguridad entre las 12.04 y las 15.22, con todas las líneas del Sistema de Transporte de Alta Tensión (STAT) en servicio, el mantenimiento de las reservas operativas previstas para cubrir los picos de demanda y la maximización de la disponibilidad de generación hidráulica del Comahue.
Además, se mantuvieron márgenes de seguridad en los intercambios eléctricos entre regiones y se operaron en modo bomba equipos de las centrales hidroeléctricas Río Grande y Los Reyunos entre las 12.52 y las 16.49.
En algunos momentos puntuales, especialmente antes del final del primer tiempo y en la previa del cierre del partido, también se elevó transitoriamente la consigna de frecuencia del sistema de 50 Hz a 50,10 Hz para responder con mayor rapidez a las variaciones previstas en la demanda.
Según destacó Cammesa, el operativo se desarrolló con normalidad y el sistema respondió sin inconvenientes durante todas las etapas del encuentro de la selección argentina.