Una mujer en Namibia murió tras ser atacada por un elefante herido al que, junto con otras personas había provocado para sacarse una selfie: tiraban de su cola para una foto. El incidente, grabado en video, desató un debate sobre el respeto a la vida silvestre y la imprudencia humana.

Klaudia Mwaala, de 46 años y madre de cuatro hijos, fue pisoteada hasta la muerte por un elefante macho herido en Omugulugombashe, en la región de Omusati, Namibia. El trágico incidente ocurrió después de que un grupo de ocho personas siguiera al paquidermo, que había recibido un disparo la noche anterior por atacar cultivos. Lo que comenzó como un desafío para “tirar de la cola” del animal, terminó en fatalidad.

Según publicó el medio británico The Sun, un video grabado por uno de los acompañantes de Mwaala, muestra al grupo con el elefante tendido de lado, con una grave herida de bala en una pata. Aparentemente, creyeron que el animal de seis toneladas estaba indefenso y comenzaron tirar de su cola hasta que finalmente se incorporó. 

Más tarde, el grupo pensó que el elefante había muerto tras, según los informes, un segundo disparo de otro aldeano. Fue entonces cuando Mwaala se aproximó sigilosamente a la cabeza del animal para tomarse una selfie. Repentinamente, el elefante abrió los ojos y se puso de pie otra vez. Mwaala intentó huir, pero fue alcanzada por el animal.

Delwin Buchane, un vecino, describió el horror en Facebook: "El elefante se quedó en silencio y la gente pensó que había muerto, y unos tres o cuatro se acercaron sigilosamente para tomarse selfies con él. Entonces esta mujer se acercó y se giró para tomarse una selfie... pero de repente, el animal soltó un bufido fuerte y furioso y se puso de pie". Buchane añadió que Mwaala tropezó al intentar correr y "murió en el acto" al ser pisoteada.

El Departamento de Medio Ambiente inició una investigación sobre el incidente y, debido al estrés extremo y la peligrosidad del animal, tomó la difícil decisión de sacrificarlo. Vilho Hangula, portavoz del departamento, indicó que, si bien normalmente se otorga una compensación a las familias de aldeanos muertos por animales salvajes, en este caso, la evidencia en video de la provocación de Mwaala podría llevar a que su familia no reciba dicha compensación. El departamento no considera que el animal fuera culpable de la trágica muerte, actuando en defensa propia.

La hermana de Mwaala instó al Departamento de Medio Ambiente a "hacer más para proteger a los aldeanos cuando los elefantes atacan los cultivos durante la temporada de lluvias". Sin embargo, la opinión pública en línea fue menos comprensiva. Comentarios como "Provocaste al elefante. Estaba herido, le tiraste la cola y le diste una bofetada" y "Ese elefante solo se defendía. Lo único que querías era que te tomaran una foto" reflejan el sentir de muchos.

Se estima que 500 personas mueren anualmente en el continente a causa de elefantes, a menudo debido a la reducción de sus hábitats y a conflictos por recursos. Los elefantes africanos, que pueden medir casi 3 metros de altura y pesar siete toneladas, son capaces de correr a 40 km/h y, aunque su población ha disminuido drásticamente en el último siglo, siguen siendo una fuerza imponente en su entorno natural.