Los serenos de buque reclaman al gobierno de Santa Fe que, tal cual hizo la provincia de Buenos Aires días atrás, desconozca un decreto nacional que convirtió en "optativo" el servicio de control que prestan esos trabajadores. Se trata de un rol de auxiliar de la Prefectura Naval Argentina en los puertos que fiscalizan desde contrabando y narcotráfico hasta contaminación del río Paraná.  

Con el decreto 37/2025 de enero del año pasado, la gestión de Javier Milei desdibujó la existencia del sereno de buque. Ese cargo, que existe desde 1904 para los buques que llegan a los puertos, dejó de ser "obligatorio". Eso impactó en los empleados que, de un día para el otro, dejaron de prestar servicios porque las firmas se ahorraron ese costo.

En paralelo, como informó Rosario3 hace un año, el Sindicato Único de Serenos de Buques denunció que la medida elimina un control básico sobre los barcos de bandera extranjera en el río Paraná. Se prescinde de una figura que detecta y denuncia eventuales derrames de líquidos, acciones de contaminación, contrabando, trata de personas o narcotráfico.

El sereno es un civil, auxiliar de la Prefectura, que desarrolla su tarea dentro del barco y es contratado por la agencia marítima extranjera responsable. No es un gasto para municipios, provincias o Nación. Es una carga que afronta o afrontaba la empresa internacional.

"Se nota que los empresarios están gobernando el país porque quieren abaratar costos a la enésima potencia como sea. Arrancaron con los serenos y después van a seguir con la marina mercante", advirtió Orlando Brizuela, secretario regional del Sindicato de Serenos de Buques, en el programa El Contestador (Radio 2).

El delegado regional del gremio en San Lorenzo, Puerto General San Martín y Timbúes dijo que ese rol "no es obligatorio entonces esto es tierra de nadie o, en este caso, río de nadie, es decir que la compañía foránea para ahorrarse dos pesos puede decidir no tener una seguridad a bordo".

En ese sentido, mencionó "infinidad de casos que quisieron ingresar mercadería clandestina, o tirar agua sucia con hidrocarburos al río, o se han quemado salas de máquinas y querían irse con los cables quemados", a modo de ejemplo de la función de policía que ejercen por intermedio de la Prefectura. "Somos los ojos y los oídos" de esa fuerza, explicó.

Un derrame de aceite detectado por un sereno de buque en San Lorenzo (Archivo Rosario3).  

Esta semana, un año después del DNU de Milei, la provincia de Buenos Aires revirtió esa medida y los puestos de trabajo de los serenos de buques seguirán vigentes. Un dictamen del ministro de Trabajo Walter Correa definió como "inaplicable" la optatividad de la contratación de estos profesionales del régimen de navegación.

En ese sentido, Brizuela contó que habló con las autoridades de Santa Fe para tomar una medida similar en la provincia. Dijo que la secretaria de Transporte, Mónica Alvarado, y la titular del Enapro, Graciela Alabarce,
"nos habían prometido que si eso salía en Buenos Aires lo iban a replicar acá".

"Estamos pidiendo una audiencia para volver a hablar del tema y ver si lo podemos hacer en la provincia de Santa Fe", dijo el representante del sector y afirmó que en el país existen unas 800 personas que han quedado sin sustento como consecuencia del decreto libertario 37/2025.

No es ajuste, es “liberar la zona”

 

Brizuela reiteró que al sueldo del auxiliar de Prefectura "no lo paga el Estado, lo paga la empresa, y la mayoría son extranjeras". En otras palabras, no es un caso de "motosierra" o ajuste del gasto público. Es una flexibilización que compromete la seguridad en los puertos de toda la Argentina.

Cuando se conoció la medida, este medio publicó ejemplos de la tarea de serenos en los puertos de la región y esos trabajadores consideraron que Nación estaba "liberando la zona". "No entiendo, cualquiera puede hacer cualquier cosa. Dejan de cuidar lo que pasa en el río y la mano negra siempre está ahí”, señalaron.

 Un derrame de fluidos de hidrocarburos que fue noticia porque llegó a Rosario en 2024 (archivo Rosario3).

Brizuela agregó este miércoles detalles de la causa por los 500 kilos de cocaína encontrados en un barco dentro del puerto de Vicentín. 

El dirigente recordó que el capitán encontró la droga al ingresar a la cámara de frío y se estableció que el cocinero había metido la carga en Uruguay. Según la investigación, "iban a seguir cargando cocaína en Vicentín porque la zona estaba liberada porque ya no hay serenos de buque", dijo.