La segunda audiencia del nuevo juicio por la muerte de Diego Maradona comenzó con un giro inesperado: el neurocirujano Leopoldo Luque solicitó por primera vez ampliar su declaración indagatoria en pleno desarrollo del debate oral.
El pedido alteró por completo el cronograma previsto. La jornada iba a iniciarse con la declaración de Juan Carlos Pinto, el médico que firmó el acta de defunción, y continuar con Lucas Farías, el primer policía que ingresó a la vivienda tras el fallecimiento. Para la tarde estaba citada Gianinna Maradona. Sin embargo, todos esos testimonios fueron suspendidos.
Luque se presentó ante el tribunal a las 12:15. “¿Quiere declarar?”, le preguntó el juez Alberto Gaig. “Sí”, respondió. “Entonces el tribunal lo invita a declarar libremente lo que tenga pertinente”, indicó el magistrado. Durante unos 30 minutos, el neurocirujano habló con tono calmo y eligió cuidadosamente sus palabras, de acuerdo a lo que consignó el medio TN.
Su exposición se centró en cuestionar aspectos de la autopsia de Maradona, apoyándose en distintos trabajos científicos.
También abordó su participación en la internación domiciliaria realizada en la casa de Tigre, donde el exfutbolista murió el 25 de noviembre de 2020, y reafirmó: “Yo no estaba a cargo”.
A lo largo de su intervención, solo hizo una referencia directa al fallecimiento y a la acusación en su contra. Fue al inicio, cuando expresó: “Quiero decir que soy inocente y que lamento mucho su muerte”. Luque presentó ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón una serie de papers de la Unión Europea de Cardiología, que calificó como “de mayor evidencia científica actual”, con el objetivo de discutir la causa de muerte.
“El diagnóstico que arrojó la autopsia fue una insuficiencia cardíaca crónica con miocardiopatía dilatada que se descompensó, se agudizó por falta de tratamiento, según una de las pericias oficiales”, explicó.
En ese marco, señaló que Maradona no recibía medicación cardíaca por decisión de otro profesional: “Diego a partir del 2007 no recibió ningún medicamento cardíaco y, en ese momento, el doctor que estaba acompañándolo era Cahe, no yo”.
Por último, cuestionó que los peritos no hayan medido las cavidades cardíacas durante la autopsia. “La miocardiopatía dilatada es la dilatación de estas, que nunca se midieron. Los papers dicen que son necesarias las mediciones. Acá no se revisaron, dijeron que están grandes. Subjetivo total”, sostuvo.