El presidente de la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela, Jorge Rodríguez, confirmó el último sábado que la cifra de muertos por los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 registrados el miércoles 24 de junio ascendió a 1.430.
En una actualización del balance oficial, agregó que la cantidad de heridos subió a 3.238 y que, hasta la fecha, se habían contabilizado 423 eventos sísmicos.
El reporte oficial consignaba más de 300 viviendas y edificios afectados “de manera total o de manera importante, la mayoría de ellos en el estado La Guaira”, dijo Rodríguez.
El canciller argentino, Pablo Quirno, confirmó el envío de tres aviones desde Argentina para trasladar ayuda para los damnificados por los terremotos.
Asimismo, en las últimas horas se confirmó el hallazgo sin vida de la esposa y los dos hijos del futbolista argentino Lucas Trejo, luego de permanecer desaparecidos desde el miércoles pasado. La información fue confirmada el último sábado por el futbolista Edson Tortolero y, posteriormente, por el club Deportivo La Guaira mediante un comunicado oficial.
En mensaje oficial
“Por favor no bajen a La Guaira”, pidió Rodríguez en su alocución del último viernes, transmitida por la televisión pública venezolana. “Entendemos la masiva intención de ayudar, pero se congestionan las vías por donde estamos trasladando a los heridos”, explicó.
“El mejor apoyo es no congestionar las vías para que los equipos de salud puedan trasladar a los pacientes y para que los cuerpos de rescate puedan hacer mejor su labor”, concluyó.
En ese contexto, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció el último viernes la militarización del estado costero de La Guaira, el más afectado por los dos terremotos y declarado "zona de desastre".
La medida excepcional respondió a la "necesidad de reforzar la seguridad ciudadana y coordinar de manera eficiente las labores de contingencia humanitaria en el litoral guaireño", donde se registran los mayores daños estructurales y colapsos de edificaciones.
Solo en La Guaira, considerada el epicentro de la devastación, más de 100 edificios colapsaron, mientras se mantiene la movilización de más de 100 equipos de maquinaria pesada para las labores de recuperación de personas que se encuentran atrapadas y se espera el despliegue de 11.500 funcionarios de seguridad.
Al margen de la movilización anunciada por el Gobierno, miles de civiles venezolanos participan de forma voluntaria en labores de rescate en las edificaciones afectadas, también han organizado recolecciones de insumos y traslados de donaciones a distintas zonas de Caracas y La Guaira.