A los 107 años, Owen Filer no solo es considerado el hombre más anciano de Gales. También es dueño de una de las recetas para la longevidad más inesperadas y británicas que se hayan escuchado: una buena porción de fish and chips.

“Pescado con papas fritas, una comida completa, una ración generosa de papas fritas y un pescado”, declaró Filer a la cadena británica BBC tras celebrar su cumpleaños número 107 el pasado viernes. Nacido en 1919, Filer confesó que come su plato favorito tan a menudo como puede, siempre que sea con pescado “auténtico”, como bacalao o merluza, pero aclaró que jamás ha comido en exceso.

Más allá de la dieta, el veterano asegura que no hay fórmulas mágicas. “Nunca sabré cómo llegué hasta aquí, pero conocí a mucha gente que me admira y me pregunta cómo lo hago”, dijo. “No hay ningún secreto, salvo que trabajé toda mi vida. Simplemente vives bien, y yo siempre lo he hecho”.

De la guerra a una familia gigante

La vida de Filer está lejos de haber sido sencilla. Durante su infancia, contó, la vejez era la menor de las preocupaciones. “No teníamos comida, no teníamos dinero”, recordó.

Sirvió en los Royal Welch Fusiliers, el histórico regimiento de infantería del ejército británico fundado en 1689, y luego se convirtió en oficial de la policía militar. Estaba destinado en la India cuando terminó la guerra con Japón, en el Día de la Victoria sobre Japón de 1945.

Padre de cuatro hijos, abuelo de diez y bisabuelo de quince, admite que nunca imaginó llegar a esta edad. “Pensaba que viviría en un mundo mejor, pero no creí que lo lograría”, confesó.

Un homenaje a lo grande

La organización benéfica de las Fuerzas Armadas SSAFA lo homenajeó con un escudo conmemorativo en una celebración organizada el lunes en el Market Hall de Brynmawr, considerado el cine más antiguo de Gales. Allí le prepararon una sorpresa: una proyección privada de la comedia de 1955 "One Good Turn".

Darren Foote, otro veterano que ayudó a organizar el festejo, lo describió como un hombre que no termina de entender el revuelo. “Es un tipo sencillo. No entiende en absoluto por qué la gente hace tanto alboroto por su cumpleaños”, aseguró Foote.

A los 107 años, entre papas fritas, trabajo y una vida vivida correctamente, Owen Filer parece tenerlo claro: no hace falta buscar secretos complicados.