Un hallazgo paleontológico reveló detalles de la vida prehistórica. Los fósiles, hallados por un equipo de expertos del Museo Paleontológico de San Pedro, incluyen escápulas, tibias, fíbulas, un húmero completo y una rama mandibular casi completa, con todas sus piezas dentales.
Los toxodontes fueron herbívoros de gran talla, con una masa corporal cercana a los 1.000 kilogramos de peso, similares a un hipopótamo de la actualidad. Medían unos 3 metros de longitud y cerca de 1,60 metros de altura a la cruz, según publicó en Facebook el Museo Paleontológico de San Pedro "Fray Manuel de Torres".
Un detalle inusual en el ejemplar recuperado es una marca de pisada muy fuerte en uno de los laterales del húmero del animal, que había hundido parte del tejido exterior del hueso hasta quebrarlo. Según el Dr. Rodrigo Tomasini, investigador de la Universidad Nacional de Bahía Blanca y del INGEOSUR-CONICET, esta modificación es compatible con el pisoteo generado por algún mamífero de gran tamaño.
El ambiente en el que se conservaron las piezas era un tramo de un río prehistórico que acumulaba partes duras de animales que vivían y morían allí. Los huesos, al morir el ejemplar, quedaban sobre el barro presente en aquel humedal, el cual era frecuentado por decenas de animales que se acercaban a beber y a comer. Este detalle en el fósil aportará más pistas al estudio de la mecánica de ese yacimiento, permitiendo avanzar en el conocimiento de las agrupaciones de aquellos animales, sus interacciones y la convivencia salvaje en un río de hace 200.000 años.