Luego de que la Casa Militar acusar a la periodista rosarina Luciana Geuna, a su colega Pablo Salerno y a directivos de TN por "intromisión ilegítima" por imágenes de un informe, el gobierno nacional prohibió este jueves el ingreso de la prensa acreditada a Casa Rosada de “manera preventiva”. Se trata de un hecho sin precendentes; incluso y aún a pesar del estricto control y censura de la Junta Militar durante la última dictadura, la sala de prensa permaneció abierta. 

Según informó la agencia Noticias Argentinas, a todos los periodistas acreditados a Casa Rosada les avisaron este jueves que se les “decidió quitar las huellas dactilares de manera preventiva por el espionaje ilegal”.

Este miércoles, la Casa Militar denunció a la columnista de Radio 2 y a su compañero del programa ¿Y mañana qué?, además de productores y autoridades de TN por presunto "espionaje" tras la emisión de un informe con grabaciones internas en la sede de Gobierno. La acusación califica el hecho como un despliegue de actividades ilegales que vulneró la seguridad nacional. El organismo interpretó que ese registro implicó una "intromisión ilegítima".

De viaje en Israel cuando se publicó el material, el presidente Javier Milei tildó a Geuna y Salerno de “basuras repugnantes e inmundas” y “delincuentes”.

“Basuras repugnantes. Me encantaría ver a esas basuras inmundas que portan credencial de periodistas (95%) que salgan a defender lo que hicieron estos dos delincuentes. Espero que esto llegue hasta los máximos responsables. Ciao!”, escribió en su cuenta de la red social X, además de repostear varias publicaciones con críticas a ambos colegas. 

La denuncia de nueve páginas sostiene que los denunciados se ufanaron de haber evadido los controles oficiales y recayó por sorteo en el juzgado federal N°4, de Comodoro Py, a cargo del juez Ariel Lijo.