El expresidente de Paraguay Santiago Peña se presentó este sábado ante la Fiscalía General del Estado para declarar en la causa que investiga la quiebra de Ueno Bank, luego de haber sido destituido de su cargo por el Congreso mediante un juicio político.
Peña llegó cerca de las 11 a la sede de la Fiscalía especializada en delitos económicos, bajo custodia policial y sin esposas. Ingresó al edificio por una entrada lateral, en una camioneta negra, para evitar la presencia de los medios de comunicación.
La declaración estaba prevista inicialmente en otra sede fiscal, pero fue trasladada por razones de seguridad. La noche anterior, el exmandatario había sido llevado a un cuartel militar de élite luego de las protestas registradas frente a su vivienda.
La causa judicial investiga las responsabilidades por el colapso de Ueno Bank, una entidad digital cuyo cierre provocó una crisis que afectó a millones de ahorristas y dejó a unos tres millones de paraguayos con sus cuentas congeladas, según los reportes difundidos.
El Congreso paraguayo destituyó a Peña el viernes mediante un juicio político, con 44 votos a favor y un ausente. La decisión lo convirtió en el segundo presidente elegido democráticamente en Paraguay en ser removido desde la caída de la dictadura de Alfredo Stroessner, en 1989.
El antecedente fue Fernando Lugo, quien dejó el cargo el 22 de junio de 2012.
Tras la destitución, Pedro Alliana asumió la presidencia de Paraguay y prometió resarcir a los afectados por la crisis bancaria.