Los rosarinos se vieron sorprendidos en el inicio de este jueves por un fenómeno meteorológico repentino. Alrededor de las 12.40 de la madrugada, una fuerte tormenta descargó granizo en gran parte de Rosario y la región, acompañada por una intensa actividad eléctrica.

Si bien el fenómeno fue de corta duración, generó preocupación por la magnitud de las piedras en algunas zonas. Tras el susto nocturno, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advierte que las condiciones seguirán siendo críticas durante el resto de la jornada, pero ahora debido a la intensidad del viento.

Para lo que resta de la mañana y la tarde, se mantiene una alta probabilidad de chaparrones y lluvias aisladas. Sin embargo, el dato central es el alerta amarillo por vientos emitido por el organismo oficial.

Se espera que el viento rote al sector sur con ráfagas que se intensificarán hacia la tarde y noche, pudiendo alcanzar velocidades de entre 42 y 50 kilómetros por hora. En cuanto a la temperatura, la mínima se ubicó en los 16 grados y se espera una máxima que no superará los 20 grados, con un marcado descenso térmico hacia el final del día.

El tiempo para el resto de la semana: llega el frío polar

La entrada de este frente de viento sur marcará un quiebre definitivo en las condiciones otoñales que veníamos teniendo. Para el viernes, se anticipa un cielo algo nublado pero con un ambiente muy frío; la mínima perforará el piso de los dígitos llegando a apenas 6 grados, mientras que la máxima se situará en los 15 grados con ráfagas que todavía podrían tocar los 59 km/h.

Durante el fin de semana, la estabilidad regresará pero con temperaturas bajas: el sábado presentará una mínima de 8 grados y una máxima de 15 grados, mientras que el domingocomenzará con 6 grados y el sol llevará el termómetro hasta los 16 grados por la tarde.

El alivio térmico recién comenzaría a notarse a partir del lunes, con una tarde que volvería a los 18 grados.