El Concejo Municipal de Rosario aprobó este jueves la ordenanza que legaliza el funcionamiento de aplicaciones de transporte como Uber y DiDi en la ciudad. La iniciativa obtuvo 18 votos a favor y 10 en contra, con el respaldo de los bloques de Unidos y La Libertad Avanza, mientras que el peronismo votó en contra. Luego de varias e intensas discusiones, la nueva normativa establece requisitos para las plataformas, los conductores y los vehículos, además de mecanismos de control municipal sobre la actividad.

La votación en el Concejo 

La ordenanza establece un marco regulatorio para el funcionamiento de aplicaciones de transporte como Uber y DiDi, que podrán conectar pasajeros con taxis, remises y vehículos particulares habilitados. La normativa crea un Registro de Plataformas Electrónicas de Transporte, en el que deberán inscribirse las empresas para operar en la ciudad, con autorizaciones de cinco años de vigencia. Además, las compañías tendrán que proporcionar periódicamente al Ente de la Movilidad información anonimizada sobre la cantidad de viajes, recorridos, distancias y duración de los trayectos.

Uno de los principales requisitos será la licencia de conducir profesional para los choferes. Quienes actualmente cuenten con una licencia B1 tendrán seis meses para obtener la categoría D1, con posibilidad de prorrogar ese plazo por otros seis meses. Los vehículos deberán tener la Verificación Técnica Vehicular (VTV) o Revisión Técnica Obligatoria (RTO) vigente y correspondiente al transporte de pasajeros. También tendrán que exhibir en el interior la identificación de la plataforma y un código QR que permita consultar los datos del automóvil y del conductor.

En materia tarifaria, la ordenanza no establece precios mínimos para los viajes, por lo que las plataformas podrán determinar sus valores según la oferta y la demanda. Por otra parte, la regulación no contempla el transporte de pasajeros en motos. Según explicó la presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuck, esa exclusión responde a la falta de seguros específicos para pasajeros y a las disposiciones nacionales que regulan esta modalidad de transporte en vehículos de cuatro ruedas. La Libertad Avanza adelantó que presentará un proyecto para habilitar Uber Moto e insistir con el debate en el corto plazo.

El debate


Durante la sesión, la concejala Fernanda Gigliani anticipó su voto en contra de la ordenanza que busca legalizar el funcionamiento de Uber y otras aplicaciones de transporte en Rosario. Durante su intervención en la sesión del Concejo, Gigliani  planteó reparos sobre la seguridad de los usuarios y la cobertura de los seguros ante posibles siniestros viales.

En ese sentido, mencionó situaciones en las que el conductor o el vehículo que llega a buscar a un pasajero no coincide con los datos registrados en la aplicación y preguntó cómo se controlarán esas irregularidades.

“¿A ustedes no les llegó la preocupación de que muchas veces en la aplicación aparece Pepito Gómez y resulta que quien llega con un vehículo no es Pepito Gómez, es otra persona, que a veces pasa que incluso llega ese chofer pero con otro vehículo que no es el registrado por Uber? Estas son las cosas que la verdad me gustaría que alguien acá me diga cómo la piensan controlar”, disparó la concejala de la oposición.

“No tengo nada ni contra los choferes ni contra los usuarios”, aclaró la edila Fernanda Gigliani, y señaló que comprende tanto a quienes buscan alternativas de transporte más económicas como a quienes utilizan estas plataformas para obtener ingresos.

La concejala Anabel Encina, de La Libertad Avanza, defendió la aprobación de la ordenanza y destacó el papel de su espacio político en el impulso de la iniciativa. “La Libertad Avanza está corriendo la agenda de la ciudad”, afirmó durante su intervención en el Concejo. En ese sentido, sostuvo que desde su llegada al cuerpo legislativo trabajan para reducir tasas, eliminar regulaciones que consideran innecesarias y quitar obstáculos a la actividad productiva.

La edila calificó la jornada como “un día histórico” y aseguró que la habilitación de las plataformas representa un avance para los usuarios. “Hoy ganan los rosarinos”, expresó. Además, reivindicó los proyectos presentados por su bloque y consideró que lograron instalar la discusión sobre la desregulación y la innovación en el transporte. “Queda claro que las ideas de la libertad son el camino”, concluyó.

Por su parte, el concejal Leonardo Caruana comunicó su voto en contra de la normativa y cuestionó el esquema de regulación propuesto para las aplicaciones. Aclaró que su posición no implica un rechazo a las plataformas digitales, sino a las condiciones establecidas para su funcionamiento. “No estamos en contra de las aplicaciones. Estamos en contra de una forma de regularlas”, señaló. También cuestionó los discursos que presentan la aprobación de la ordenanza como un punto de partida histórico y recordó que Rosario fue una de las ciudades pioneras del país en organizar el servicio de taxis como un servicio público.

Caruana defendió la intervención estatal en el sistema de transporte y sostuvo que el municipio debe garantizar controles, información y derechos para los usuarios. “Regular es que el Estado conozca, que el Estado controle, que el Estado dé respuestas y, sobre todo, que el Estado iguala y vigila el cumplimiento de los derechos”, afirmó. Como ejemplo, advirtió que una persona que utilice una aplicación durante la noche podría no contar con información suficiente sobre la identidad del conductor, ya que esos datos quedan en poder de las plataformas. En ese sentido, consideró que las dificultades del municipio para acceder a esa información representan un debilitamiento de su capacidad de control.