Ucrania respondió este domingo a las últimas decisiones en favor de Rusia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzando el mayor ataque de la guerra contra la segunda ciudad del país vecino, San Petersburgo.
Unos 150 drones hicieron estragos durante la madrugada en la infraestructura petrolera, logística y digital de la ciudad natal del jefe del Kremlin, Vladímir Putin, y la adyacente región de Leningrado. consigna la agencia EFE.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, había reanudado el ultimo jueves los ataques contra las refinerías rusas después de que Trump anunciara una tregua energética que Rusia ignoró –76 ataques rusos contra objetivos energéticos desde entonces, según Kiev–, pero el bombardeo del domingo fue más allá, ya que prácticamente paralizó durante unas horas una ciudad de más de cinco millones de habitantes.
Los ataques provocaron incendios en dos terminales de petróleo, según las autoridades y los canales de Telegram. Una de ellas (Ruchi) es la más grande de la ciudad con una capacidad de almacenamiento de casi 74.000 metros cúbicos. Testigos oculares colgaron vídeos en las redes sociales con imágenes del fuego en dichas instalaciones.
Precisamente, Ruchi se utiliza para suministrar diésel AI-92 Y AI-95. La otra terminal cuenta con 21 depósitos de combustible, según la prensa local.
Esto tiene lugar poco después de que la Casa Blanca sellara con el Kremlin un acuerdo para el suministro de diésel ruso a EE.UU. y el mercado internacional, bombeo que aún no ha comenzado, con el supuesto fin de reducir los precios del combustible antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
Trump, quien había frenado en el último momento la entrada en vigor el domingo del paquete de sanciones conocido como Ley Graham, que castigaba a los importadores de petróleo ruso y a la conocida como ‘flota fantasma’, dijo claramente que su prioridad no eran los ucranianos, sino los granjeros y camioneros americanos.
Mientras, el viceprimer ministro ruso, Alexandr Nóvak, aseguró hoy en la televisión pública que, una vez se firmen los contratos con las compañías estadounidenses, Moscú tardará unos 15-20 días en comenzar a suplir su diésel a los consumidores en EE.UU.
Centros de datos y almacenes de comercio electrónico
El gobernador de San Petersburgo, Alexandr Glebov, informó sobre un muerto y una decena los heridos en los ataques nocturnos contra la ciudad y Leningrado, de los que cinco aún se encuentran hospitalizados. Según datos preliminares, el fallecido perdió la vida cuando el fragmento de un aparato no tripulado de ala fija cayó sobre su automóvil.
Además, resultaron dañados una docena de edificios de viviendas y dos casas particulares. Los inquilinos de algunos inmuebles tuvieron que ser evacuados en Casas de Cultura. Un dron también alcanzó un puente en la ciudad, un hospital y sectores de una autovía urbana tuvieron que ser cerrados.
Los drones ucranianos dañaron un centro de datos de Vkontakte –la Facebook rusa– en Leningrado y un almacén de la compañía de comercio electrónico Ozon de casi 80.000 metros cuadrados, que también fue pasto de las llamas, según el canal Astra.
Precisamente, el último sábado Putin había ordenado al gobierno ruso un programa de reconstrucción de la infraestructura comercial y logística dañada por los drones ucranianos, que habían atacado en las últimas semanas centros de datos del gigante electrónico Yandex y del mayor banco ruso, Sberbank.
En total, según las primeras estimaciones, unas 20.000 personas se quedaron durante unas horas sin electricidad debido a los daños causados en la subestación Vostóchonaya.
Parálisis en los aeropuertos
Las autoridades, que admitieron incendios en numerosas infraestructuras de la urbe bañada por el Golfo de Finlandia, tuvieron que imponer restricciones a las operaciones del aeropuerto de Púlkovo por motivos de seguridad.
Lo mismo ocurrió en los principales aeropuertos de Moscú, donde cientos de vuelos han sido cancelados o retrasados en los últimos días, lo que ha obligado a algunos pasajeros a permanecer hasta 40 horas en las instalaciones portuarias. Por ejemplo, un avión procedente de Egipto tuvo que aterrizar hoy en Finlandia.
Si el ejército ruso quiere obligar a capitular a Kiev con ataques masivos contra sus instalaciones energéticas antes del invierno, el ucraniano quiere paralizar el transporte aéreo del país vecino, de lo que Zelenski ya advirtió en su momento a las aerolíneas extranjeras y que Putin tachó de «terrorismo de estado».
En total, según el Ministerio de Defensa ruso, las defensas antiaéreas derribaron durante la noche más de un millar de drones enemigos sobre quince regiones de la parte europea del país y la anexionada península de Crimea.
Más de un millar de drones derribados
Las defensas antiaéreas rusas derribaron durante la noche un total de 1.015 drones ucranianos sobre los cielos de quince regiones de la parte europea del país. El Ministerio de Defensa ruso precisa en su parte de guerra matutino que el principal objetivo del ataque fueron Moscú y la segunda ciudad del país, San Petersburgo, que sufrió numerosos daños.
También fueron atacadas, entre otras, las fronterizas Bélgorod, Kursk y Briansk, la sureña Krasnodar y la anexionada península ucraniana de Crimea.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, aseguró que más de medio millar de drones fueron abatidos cuando se dirigían a la capital del país, por lo que tuvieron que cerrar de nuevo los aeropuertos, donde ya han sido cancelados y retrasados cientos de vuelos en los últimos días.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, respondió así a las últimas decisiones del líder de EE.UU, Donald Trump, que autorizó la exportación de diésel ruso y frenó en el último momento la aplicación de un nuevo paquete de sanciones contra Rusia.