Vecinos y concejales de la capital provincial denunciaron el grave deterioro del Cementerio Municipal de Santa Fe y una crisis generada por la paralización de los hornos crematorios desde mayo. Según se indicó, el corte del suministro de gas dispuesto por Litoral Gas debido a deficiencias en las conexiones impidió el funcionamiento del servicio y provocó una acumulación de hasta 200 cuerpos en espera de cremación.

Luego de la polémica y la difusión de las denuncias se habilitó este jueves a la tarde uno de los hornos crematorios y se reprogramaron los turnos pendientes.

El aspecto más crítico de la denuncia se centra en la contaminación y el riesgo sanitario. Además, según denunció el concejal Pablo Mussio, se detectaron otras irregularidades, como sectores sin luz ni agua, peligro de derrumbe en nichos y la conservación de cenizas en bolsas de nylon en lugar de urnas, tal como establece la normativa.

Este jueves, en diálogo con El Tres, la directora del Cementerio Municipal de Santa Fe, Luz Balbastro, dio su explicación de los hechos y dijo que la administración local viene realizando desde hace más de un año “una gran inversión para actualizar las herramientas de trabajo” en la necrópolis, entre ellas un horno crematorio nuevo y la reparación integral de otro horno. “Se trata de una inversión cercana a los 150 millones de pesos”, manifestó.

La funcionaria detalló que, mientras se realizaba la instalación, “una falla en la válvula de bloqueo, que es el principal elemento de seguridad de la cámara de presión, comenzó a presentar desperfectos”.

“En ese momento se suspendió el suministro de gas y, a partir de allí, intentamos reparar esa válvula en Santa Fe, pero no obtuvimos resultados. Por eso tuvimos que iniciar el proceso de compra con el único proveedor de esa pieza, que es la fábrica ubicada en la provincia de Buenos Aires”, precisó Balbastro.

Realizamos todo el proceso de reinstalación de la válvula, pero tampoco dio resultado. Por alguna razón, la válvula nueva no respondió. Según las explicaciones técnicas que recibí, existía una cuestión de reseteo o repetición que la válvula no lograba realizar. Nosotros estábamos adecuados y contábamos con los planos aprobados. Sin embargo, cuando se modifica o se instala otro elemento, es necesario comenzar nuevamente con las adecuaciones correspondientes. Lo que estamos colocando es una válvula nueva y eso exige una nueva adecuación”, añadió la directora del Cementerio Municipal.

Finalmente, sostuvo que se firmó un acuerdo con el crematorio de Rafaela y que se están trasladando los cuerpos para garantizar la continuidad del servicio de cremación.

En estos momentos hay 137 cuerpos en espera, “aunque ya son menos porque desde ayer comenzaron los traslados mediante dos vehículos”, aseveró Balbastro.

“Llevamos más de dos semanas con esta dificultad. Hay que tener en cuenta que llegar al turno de cremación requiere aproximadamente diez días para reunir toda la documentación necesaria. Por lo tanto, la demora total ronda actualmente un mes”, concluyó la funcionaria santafesina.