Una linda historia. Siempre decían que era un estudiante muy inteligente y Henrik Refsnes Mørtvedt, de 6 años, lo demostró con un hallazgo que pocos arqueólogos logran en toda su carrera. El pequeño divisó el objeto oxidado sobresaliendo del suelo y, en lugar de arrancarlo, su grupo escolar alertó a arqueólogos. Los expertos confirmaron que se trata de una pieza del período merovingio, entre el 550 y el 880 d.C.

El alumno de primer grado estaba de excursión escolar en el condado de Innlandet, Noruega, una región de naturaleza salvaje, cadenas montañosas y antiguos asentamientos, cuando notó algo inusual: un objeto oxidado que sobresalía de la tierra mientras el grupo cruzaba un campo en Hadeland, al sureste del país, según publicó el medio estadounidense New York Post.

Lejos de tirar de la pieza, los docentes y compañeros decidieron contactar a arqueólogos locales. La prudencia evitó que la reliquia sufriera daños. Tras la evaluación inicial, los especialistas confirmaron que se trata de una espada de un solo filo del período merovingio de Escandinavia, datada entre el 550 y el 880 d.C. Ese período precedió inmediatamente a la legendaria era vikinga.

La hoja, muy corroída por el paso del tiempo, fue trasladada al Museo de Historia Cultural de Oslo. Allí será sometida a estudios con rayos X y análisis metalúrgico para revelar detalles de su construcción, su origen y cómo pudo haber sido utilizada hace más de un milenio.

Según publicó Arkeonews, el arma podría haber pertenecido a “un guerrero, un granjero con estatus o alguien que vivió durante los turbulentos siglos que dieron forma a la Noruega altomedieval”.

Hadeland no es ajena a este tipo de descubrimientos. La zona es reconocida por su paisaje fértil, antiguas granjas, túmulos funerarios y restos de la Edad del Hierro, lo que la convierte en un punto clave para la arqueología noruega.

Aunque el hallazgo de Henrik es extraordinario, no es el único caso de niños que desentierran historia. En 2018, Saga Vanacek, de 8 años, encontró una espada pre-vikinga de 1.500 años mientras nadaba en el lago Vidöstern, en Suecia. Un año antes, cazadores de renos hallaron otra espada de 1.100 años de la época vikinga en una montaña remota del sur de Noruega.

Por ahora, la espada de Henrik comienza su nueva vida en un laboratorio, donde la ciencia intentará contar la historia que el óxido mantuvo en silencio durante 13 siglos.