Panamá registró un nuevo sismo de magnitud 6,3 en la escala de Richter con epicentro ubicado a 32 kilómetros al suroeste de la localidad de Soná, en la provincia de Veraguas. El evento telúrico ocurrió tres días después del terremoto de magnitud 7,5 que provocó severos destrozos materiales en distintos puntos del territorio nacional y que motivó la declaración del estado de emergencia gubernamental.

Frente a este escenario, los organismos de socorro y protección civil mantienen desplegados sus equipos para evaluar los daños materiales y asistir a las poblaciones damnificadas. En el ámbito de la infraestructura marítima y logística, el jefe del Departamento de Operaciones Portuarias de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), Jonathan Guerini, confirmó que el sistema mantiene su continuidad operativa general, aunque persisten restricciones preventivas en áreas puntuales.

De las 23 instalaciones portuarias bajo administración estatal, tres permanecen fuera de servicio temporalmente debido a las afectaciones estructurales derivadas de los movimientos sísmicos. Las terminales con operaciones suspendidas corresponden a los puertos Vidal y Mutis, en la provincia de Veraguas, y al puerto Almirante, situado en Bocas del Toro.

Por su parte, el funcionario detalló que la totalidad de las terminales concesionadas dedicadas al transporte y movimiento de contenedores restablecieron sus actividades operativas habituales. Los equipos técnicos de las distintas áreas gubernamentales continúan con las inspecciones sobre la red vial, edificios públicos e instalaciones clave para garantizar la seguridad antes de autorizar la reapertura total de la infraestructura afectada.