Un operario de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) sufrió múltiples lesiones luego de ser atacado por una jauría de perros en la zona norte de la ciudad de Santa Fe. El violento episodio tuvo lugar a media mañana, mientras el trabajador realizaba tareas de medición en domicilios particulares. Según informó la periodista Ivana Fux desde la capital provincial, el grupo de animales estaba compuesto por al menos dos perros de raza pitbull y otros cuatro callejeros.

Según se pudo reconstruir a partir de la información recabada en el lugar, el ataque se produjo en el marco de una tarea de rutina que llevaban adelante cuatro operarios de la prestataria de energía en la capital de la provincia. En ese contexto, uno de ellos fue sorprendido y embestido por los animales que se encontraban sueltos en la calle.

Producto de la agresión, el trabajador sufrió diversas heridas en gran parte de su cuerpo. El operario terminó con lastimaduras en su rostro, en las piernas, en la cabeza, en el torso y en una de sus manos. Afortunadamente, y pese a lo elocuente de las lesiones, los profesionales de la salud determinaron que el paciente se encuentra fuera de peligro.

Inmediatamente después del suceso, la víctima tuvo que ser trasladada primero al centro de salud del barrio para recibir las atenciones primarias. En el transcurso de esas primeras horas posteriores al incidente, se radicó la denuncia policial correspondiente en la comisaría del barrio Los Troncos, la seccional más cercana al punto donde ocurrió el hecho para asentar el ataque de los perros.

 El operario sufrió heridas en distintas partes de su cuerpo.

Con el correr de la jornada, y ante la necesidad de una evaluación más exhaustiva, el trabajador inició un derrotero por diferentes efectores de salud. Posteriormente, fue derivado al hospital Iturraspe de Santa Fe, donde los profesionales le practicaron las curaciones pertinentes. Finalmente, fue trasladado hasta un sanatorio privado.

Quienes presenciaron el hecho y los propios compañeros de la víctima señalaron que la situación pudo haber terminado de la peor manera, teniendo en cuenta la fuerza de los perros y la cantidad de animales involucrados en la jauría que embistió al operario.

 Huellas del ataque de los perros.

Respecto a las responsabilidades penales y civiles que podrían derivar de este caso, las autoridades policiales ya tomaron las primeras medidas. Se estableció que al menos los dos perros pitbull tenían propietarios y se ordenó el secuestro de los mismos.

Los pitbulls se encontraban en la vía pública sin bozal, un elemento de uso obligatorio para la circulación de animales de estas características. Ahora, la investigación judicial en curso buscará determinar de forma fehaciente si los dueños son vecinos del barrio e imputar las responsabilidades del caso por las graves lesiones causadas al trabajador de la EPE mientras cumplía con sus funciones laborales.