Ante lo que ya es un secreto a voces —el aumento de los subsidios nacionales al transporte para líneas de colectivo del Amba, sin un refuerzo equivalente para las del interior—, la Fundación Apertura elaboró un informe que expone la desigualdad en el financiamiento de los colectivos y su impacto en Rosario. La decisión fue comunicada a las cámaras empresarias y difundida por distintos medios, aunque al elaborarse el documento todavía no se conocían el monto definitivo ni la resolución que debía formalizarla.

“Un país, dos boletos” es el título del documento, que parte de una diferencia concreta: el boleto rosarino cuesta $2.150, frente a los $742,81 de tarifa mínima de las líneas nacionales del Amba. La relación es de 2,89 a uno. Esos recorridos, que conectan la ciudad de Buenos Aires con el conurbano, son los alcanzados por el refuerzo anunciado para mantener congelado el pasaje.

 

Para la Fundación Apertura, la decisión profundiza un patrón que comenzó con la eliminación del Fondo Compensador del Interior en febrero de 2024. Desde entonces, las ciudades dejaron de recibir subsidios nacionales a la oferta, mientras ese instrumento se mantuvo para los servicios metropolitanos bajo jurisdicción nacional.

La fundación reclama aplicar un mismo criterio: si Nación aumenta sus aportes para evitar que los mayores costos se trasladen al boleto en el AMBA, debería ofrecer una respuesta equivalente para los usuarios del interior.

Las diferencias en los aportes

Uno de los datos centrales del informe surge de comparar las transferencias de abril de 2026. Según los registros oficiales relevados por Apertura, las 104 líneas nacionales del AMBA recibieron $95.850 millones, frente a $14.914 millones destinados a todas las empresas del interior juntas.

La relación fue de 6,4 a uno. Además, el 77% de lo percibido por esas líneas metropolitanas —$73.514 millones— correspondió a compensaciones a la oferta: recursos destinados a sostener los costos de prestación de las empresas.

 

Ese mecanismo desapareció para el transporte urbano del interior. Los aportes nacionales que continúan llegando corresponden a tarifa social y reintegros de comisiones SUBE, según detalla el trabajo.

La comparación refiere a transferencias totales de un mes, no a subsidios por pasajero ni por habitante. Expone tanto la concentración de los recursos como la diferencia entre las herramientas disponibles para financiar los servicios.

Qué recibe Rosario

El informe distingue entre subsidios a la oferta y a la demanda. Los primeros contribuyen a cubrir los costos de las empresas; los segundos financian beneficios para determinados usuarios, como la Tarifa Social Federal.

Rosario sigue recibiendo fondos nacionales, pero por tarifa social y comisiones SUBE. Lo que perdió es la compensación a la oferta. Esa distinción es importante para entender la comparación con el AMBA.

A partir de una respuesta del Ministerio de Economía a un pedido de acceso a la información pública, Apertura señala que Rosario Bus y Movi Rosario recibieron en conjunto $21.030 millones durante 2025, equivalentes al 11,9% de las transferencias registradas para el interior.

Entre enero y abril de 2026, el promedio fue de unos $1.850 millones mensuales. El documento identifica ese período como base del cálculo, por lo que no se trata de una cifra actualizada a octubre.

 

Para todo el interior, los aportes de 2025 sumaron $176.313 millones, unos $14.700 millones mensuales. El 88% correspondió a tarifa social y el 12% restante, a reintegros de comisiones SUBE.

Una brecha que se amplió

La fundación también reconstruye cómo cambió la distribución nacional. Según los datos oficiales que cita, la participación del interior en la ejecución de subsidios al transporte automotor cayó del 18,3% en 2023 al 7,5% en 2024.

En valores nominales, el interior pasó de recibir $83.293 millones a $87.175 millones entre esos dos años. El pequeño incremento en pesos corrientes implicó una pérdida de capacidad de financiamiento frente a la inflación, mientras los aportes metropolitanos crecieron a un ritmo mayor.

El efecto sobre las tarifas aparece en la comparación con Rosario. De acuerdo con la serie presentada por Apertura, en marzo de 2026 el boleto local equivalía a 2,46 tarifas mínimas de las líneas nacionales del AMBA. Desde octubre, la relación llegó a 2,89.

La fundación advierte que un boleto más caro puede reducir la demanda, elevar el costo por pasajero transportado y volver a presionar sobre la tarifa. Es el mismo problema que Nación busca evitar al incrementar los aportes para los recorridos metropolitanos.

El nuevo refuerzo

El documento toma como punto de partida la decisión nacional de aumentar las compensaciones para las 104 líneas del Amba y mantener congelado el pasaje, sin cambios desde julio.

Las cámaras empresarias, que fue quienes recibieron el anuncio, habían solicitado un refuerzo del 15%, equivalente a $150.000 millones anuales, sobre una necesidad de recursos que estiman en un billón de pesos por año. Apertura aclara que el monto finalmente concedido no había sido informado.

Por separado, el gobierno ofreció cancelar en tres cuotas una deuda de $40.000 millones por diferencias en liquidaciones anteriores. Ese pasivo no debe confundirse con los nuevos subsidios.

El trabajo utiliza el pedido empresarial para construir escenarios sobre la escala del refuerzo. Son estimaciones de la fundación, no montos aprobados: una actualización del 5% representaría $50.000 millones anuales; del 10%, $100.000 millones, y del 15%, los $150.000 millones reclamados.

Una “cláusula espejo” para el interior

La principal propuesta de Apertura es incorporar al Presupuesto 2027 una “cláusula espejo”: que cada peso adicional destinado a subsidiar la oferta en el AMBA tenga un equivalente por pasajero para el interior.

También plantea restituir un fondo transitorio para las ciudades, con reglas objetivas de acceso y rendición, y establecer un proceso de convergencia gradual en el financiamiento de los sistemas.

Otro eje es la distribución de los recursos provenientes de los impuestos a los combustibles. La entidad cuestiona que los municipios deban sostener el transporte urbano sin participar directamente de ese reparto y propone darle un destino federal a los fondos.

El planteo del informe es que la contención del boleto no dependa del lugar de residencia. “No que el AMBA pague más: un solo estándar para todo el país”, sintetiza Apertura.