En la mañana de este miércoles se confirmó la vista del León XIV a la Argentina. El Papa estará en el país entre el 8 y el 11 de noviembre, y visitará Buenos Aires, Córdoba y Luján, según confirmó el Vaticano. Rosario no será de la partida esta vez, como sí ocurrió el 11 de abril de 1987, cuando Juan Pablo II estuvo en la ciudad por seis horas y media, según las crónicas de la época. Con el anuncio, que también fue confirmado por la Cancillería argentina, León XIV pone punto final a una ausencia de 39 años.

 La llegada de Juan pablo II al aeropuerto de Fisherton (Rosario3)

Aquel 11 de abril, la visita pastoral de Juan Pablo II en Rosario fue celebrada en la calles. Tanto creyentes como no cristianos vivaron el recorrido en el llamado “papamóvil”.

El epicentro fue el Monumento Nacional a la Bandera. En el memorial rosarino unas de 300 mil personas asistieron al oficio religioso de Karol Wojtila. Sin embargo, la celebreción había comenzado unas horas antes, por la mañana, en el entonces “Aeropuerto de Fisherton” al que otras miles se dieron cita para recibir al papa.

  La llegada de Juan pablo II al aeropuerto de Fisherton (Rosario3)

Ya con los pies en esta tierra, comenzó el recorrido hacia el centro de Rosario con manifestaciones y saludos en cada esquina. En el ingreso a la avenida Pellegrini, por Ovidio Lagos, el acompañamiento devino en caravana hasta avenida Belgrano.

  La llegada de Juan pablo II al aeropuerto de Fisherton (Rosario3)

Familias, colegios, feligreses se contaban de a miles mientras ensayaban cantos y blandían pañuelos blancos, blancos y amarillos, y carteles.

La canción que más se replicaba en los medios y en las calles era “Bienvenido”, aquella que decía: “Bienvenido bienvenido aquel que llega en nombre del señor (…) Gracias por estar conmigo, Juan Pablo, querido. Gracias por traer la esperanza de un mundo distinto”.

Ese fue el tema por la Conferencia Episcopal Argentina, pero también hubo otras, tanto religiosas, como folclóricas y temas populares preparados especialmente. Entre éstas, figuran “Un dulce Cristo camina” (también conocida como “Viejas sandalias de paz”).

En cada una de las ciudades que visitó entonces –Córdoba, Tucumán, Salta, Corrientes, Paraná, Rosario y Buenos Aires– Juan Pablo II abordó distintas temáticas sociales y religiosas.

Casi cuatro décadas después, un Papa visita la Argentina.