El santafesino Francisco Osella realizó junto con un equipo de la Fundación Favaloro el primer trasplante renal con asistencia robótica de Argentina y de Hispanoamérica, un avance que posiciona a la institución y a la medicina nacional en la vanguardia.

La intervención se realizó en una paciente que recibió un riñón donado por su hermana, mediante un procedimiento asistido por el sistema Da Vinci Xi, incorporado a la institución el año pasado. Tanto la ablación renal en la donante como el implante del órgano en la receptora fueron realizados con asistencia robótica, lo que permitió un abordaje mínimamente invasivo, con pequeñas incisiones y máxima precisión quirúrgica.

Osella dialogó con el programa Punto Medio (Radio 2) y destacó el trabajo en equipo en la compleja intervención quirúrgica. “Esto fue, en verdad, un éxito colectivo. Si bien yo llevé a cabo la operación, la lideré y pude realizarla, esto es el éxito colectivo, primero, de una institución de salud que pudo llevarlo adelante desde el aporte tecnológico y logístico, y con todo el grupo humano de mi equipo de trabajo”, destacó el médico.

Por otra parte, el profesional detalló que había una paciente que necesitaba un trasplante de riñón y tenía a su donante, que era su hermana, quien le donó el órgano en vida. “Le pudimos ofrecer una cirugía de vanguardia, que es la cirugía robótica, para hacer las dos cirugías: tanto sacar el riñón en la donante como introducirlo en la receptora”, explicó.

Según el médico, la cirugía robótica consiste en un dispositivo con cuatro brazos robóticos, con movilidad total como si fueran la mano del ser humano, una precisión absoluta y una visualización magnificada. “Todo el proceso está controlado desde una consola por un cirujano. No es un robot autómata. El robot lleva a cabo los movimientos que un cirujano le pide que haga”, aclaró.

El avance, según explicó Osella, permite hacer cirugías “mucho menos invasivas, mucho más precisas, con menos sangrado, una recuperación más rápida, menos dolor en el postoperatorio y con incisiones más pequeñas y más estéticas”. “Todo eso hace que el paciente permanezca internado poco tiempo y se recupere rápidamente”, resaltó.

Las cirugías son secuenciales. “Operamos primero al donante. Entra a un quirófano, le introducimos los brazos robóticos y uno, desde una consola alejada del paciente, estando sentado, lleva a cabo la cirugía. Se extrae el órgano y luego se coloca el robot en otro quirófano, donde está el receptor, y ese órgano es implantado. Son procedimientos seguidos, uno atrás del otro", especificó el médico en diálogo con Radio 2.

El trasplante se realizó en la Fundación Favaloro.

Consultado sobre si la cirugía robótica reduce el margen de error humano, Francisco Osella explicó que el sistema aporta una mayor precisión porque el brazo robótico no tiembla, permite realizar cortes y disecciones más exactos y utiliza la energía de manera más controlada. De todos modos, enfatizó que esos beneficios dependen siempre de que la tecnología sea utilizada por profesionales correctamente entrenados.

Finalmente, al referirse a la recuperación de los pacientes trasplantados, señaló que es considerablemente más rápida que con la cirugía convencional. Mientras que un trasplante tradicional suele requerir una incisión de entre 10 y 12 centímetros, en este caso el órgano pudo implantarse mediante una incisión de apenas 4 centímetros, además de tres o cuatro pequeñas marcas de 5 milímetros en el abdomen.

Todo esto requiere un entrenamiento. Primero hay que estar entrenado en hacer la cirugía convencional. Uno estudia Medicina, luego hace cinco años de cirugía, después la subespecialidad de trasplante, que son dos o tres años más, y luego yo me formé en Estados Unidos en tecnología robótica”, añadió el médico.

"Estamos viviendo una época donde aparecen cada vez más plataformas robóticas a lo largo del país. Esto fue el puntapié inicial. Tiramos la pelota para arriba; ahora hay que seguir jugando el partido. El desafío es masificarlo y hacer que llegue a todos nuestros pacientes”, se entusiasmó el profesional.