El femicidio de Sophia Civarelli, perpetrado por su novio Valentín Alcida, generó una profunda conmoción en la ciudad de Rosario y, en particular, en la Facultad de Psicología de la UNR, donde ambos estudiaban. Tras el crimen y el posterior suicidio del agresor, la institución activó protocolos de contención, mientras que la decana de la casa de estudios prefirió no hablar públicamente. En este contexto de dolor, Camila y Luisina, integrantes del centro de estudiantes, exigieron frenar la naturalización de la violencia machista y pidieron a la comunidad educativa utilizar los espacios institucionales para denunciar. En paralelo, continúa la investigación judicial por el hecho.

El impacto de la noticia obligó a replantear el día a día en los pasillos universitarios, que hoy lucen carteles con la frase “en este pasillo falta Sophia”. Las compañeras de la víctima señalaron lo difícil que resulta volver a las aulas como si nada hubiera ocurrido. “No deja de ser una estudiante o una compañera que pasaba por los pasillos, que la conocíamos, que era parte de la comunidad”, expresaron, y agregaron que la situación interpela profundamente a quienes se forman como futuros profesionales de la salud mental.

Las alumnas advirtieron sobre el contexto social que atraviesa el país, recordando que cada 33 horas una mujer es víctima de la violencia de género. En ese sentido, apuntaron directamente contra quienes difunden mensajes de intolerancia, tal como hacía el autor del crimen en sus redes sociales de manera abierta. “Hay un sistema que avala los discursos de odio y la violencia machista”, remarcaron.

Protocolos de género y espacios de escucha
 

Ante el duro golpe que significó la pérdida de su compañera, la facultad implementó medidas urgentes. Cada clase arranca con unos minutos destinados a escuchar a los alumnos para saber cómo están viviendo esta situación y cómo siguen adelante. Sin embargo, las representantes del centro de estudiantes dejaron en claro que el abordaje debe ser profundo, con respeto y responsabilidad.

Las estudiantes recalcaron la importancia de utilizar los resortes institucionales disponibles para prevenir futuras tragedias. “Hay que hacer más visibles todas las herramientas, ese es nuestro trabajo”, indicaron, haciendo referencia a los dispositivos que brinda la Universidad Nacional de Rosario.

Valentín Alcida está sindicado como el femicida de Sophia Civarelli: eran novios. 

Sobre la convivencia con perfiles violentos dentro del ámbito académico, pidieron acción y compromiso colectivo. “No ser indiferentes. Que se pueda denunciar y recurrir. En la Facultad funciona una Secretaría de Género”, detallaron, y explicaron que este espacio activa protocolos ante micromachismos, agresiones o situaciones de discriminación. “Todos los ciudadanos convivimos con esas personas y discursos de odio”, reflexionaron, enfatizando que la clave es no dejarlos pasar por alto.

Concentración en Rosario

Para recordar a la joven y exigir un freno a la violencia, se convocó a una concentración para este viernes a las 17 en la plaza 25 de Mayo, en Córdoba y Laprida. La iniciativa busca trascender el ámbito universitario y transformarse en un mensaje para toda la sociedad.

“Esperamos que no solamente seamos algunos pocos, sino que realmente sea un abrazo a los familiares de Sofía”, sostuvieron desde la agrupación estudiantil. Finalmente, instaron a dejar de lado el individualismo y salir a las calles cada vez que ocurra un hecho de esta magnitud: “Vamos a hacer justicia social para que no haya nunca más una Sofía”.