Una familia rosarina volvió a perder sus pertenencias luego de que este martes se incendiara su vivienda de Maradona al 800. Es el segundo siniestro que afecta al grupo familiar en pocos meses: el 7 de febrero pasado habían sufrido otro incendio y todavía se encontraban en proceso de recuperación.

En esta oportunidad, el fuego se habría originado por el calentamiento de la instalación eléctrica. La familia está integrada por una pareja y sus tres hijos, de 3, 7 y 11 años. Como consecuencia del incendio, la vivienda quedó inhabitable y, según relató Eliana, una de las damnificadas, les indicaron que no regresaran debido al riesgo de derrumbe.

“Me iba a llevar a la nena a la escuela y los vecinos me avisaron que se estaba incendiando la casa”, contó la mujer en declaraciones al programa Telenoche Rosario (El Tres). Y agregó: “Fue peor que la última vez, otra vez perdimos todo”.

Eliana explicó que la familia atraviesa dificultades económicas para afrontar la situación. “Me dijeron que no habite más la casa porque hay peligro de derrumbe. Es muy difícil empezar de nuevo porque vivimos el día a día”, señaló.

La familia difundió además un número telefónico para quienes puedan colaborar: 341 5596505.

Recomendaciones para prevenir incendios


A raíz de los incendios que se registran durante los períodos de bajas temperaturas y de alto consumo eléctrico, la oficial de Bomberos Voluntarios Verónica Fulco brindó una serie de recomendaciones para reducir los riesgos dentro de los hogares.

Según explicó, el factor eléctrico es uno de los principales elementos de riesgo. Advirtió especialmente sobre la sobrecarga de enchufes y el uso de las llamadas “zapatillas” para conectar artefactos de alto consumo. Los equipos que utilizan resistencia, como caloventores, radiadores y planchas, deben conectarse directamente a los tomacorrientes y no a prolongaciones o adaptadores.

Fulco también recomendó mantener una distancia de al menos tres metros entre estufas o calefactores y elementos que puedan incendiarse, como colchones, cortinas o ropa. Además, señaló que no deben utilizarse estufas, hornos u otros artefactos para secar prendas, ya que esa práctica aumenta el riesgo de incendio.

Otro de los cuidados mencionados está relacionado con los teléfonos celulares: la bombera recomendó evitar cargarlos sobre la cama, debido al riesgo que implica el calentamiento del dispositivo o del cargador en contacto con materiales combustibles.

En cuanto a los artefactos a gas, Fulco desaconsejó utilizar las hornallas de la cocina como sistema de calefacción. Esa práctica puede generar monóxido de carbono y provocar intoxicaciones, especialmente si existe una mala combustión.

También recomendó realizar una revisión anual de estufas, calefones y otros artefactos a gas a cargo de un gasista matriculado. Una señal de alerta es la presencia de una llama amarilla en lugar de azul o la aparición de tizne. En esos casos, indicó que el artefacto debe apagarse y solicitarse una revisión profesional.

La ventilación de los ambientes es otro punto central. Fulco advirtió que no deben taparse las rejillas destinadas a la ventilación de las viviendas, ya que su obstrucción aumenta el riesgo de acumulación de gases y de intoxicaciones.

En los hogares donde, por dificultades económicas, se recurre a métodos de calefacción precarios, recomendó mantener siempre algún tipo de ventilación. En el caso de utilizar braseros, señaló que deben apagarse y retirarse del ambiente antes de dormir y que no deben permanecer encendidos dentro de habitaciones cerradas.

Finalmente, sobre el uso de alargadores y prolongaciones, explicó que tener varios tomas disponibles no significa que puedan conectarse simultáneamente numerosos artefactos. Recomendó no utilizar estos dispositivos para equipos que consumen mucha energía, ya que la sobrecarga puede provocar el derretimiento de los materiales, cortocircuitos y posteriormente un incendio.