La empresa entrerriana de bebidas Frutafiel inició su concurso preventivo ante la Justicia de Paraná a raíz de una compleja situación en la que, según explicaron desde la firma que tiene su planta industrial en General Ramírez, la caída del consumo, el incremento de los costos y las dificultades para acceder al crédito le impiden seguir adelante con su producción.
En su presentación ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N° 9 de Paraná, a cargo del juez Ángel Luis Moia, la empresa explicó que el escenario económico posterior a la pandemia deterioró progresivamente su situación financiera.
“El proceso inflacionario produjo una gran pérdida del poder adquisitivo de la población, elevó los costos de insumos y transporte y redujo los márgenes de rentabilidad, ya que no era posible trasladar esos incrementos al precio final de los productos”, sostuvieron en el escrito presentado.
También señalaron que la disminución del consumo afectó especialmente a sus principales líneas de producción. “La caída del consumo de productos no esenciales afectó los volúmenes de venta. Esto se agravó por el aumento del costo de la energía y de los combustibles, mientras que el acceso al crédito bancario se volvió prácticamente imposible por las elevadas tasas de interés”, indicaron.
Esto forzó a la empresa a realizar promociones con márgenes mínimos de rentabilidad para sostener las ventas en supermercados y cadenas de distribución, aunque esto no les permitió mejorar su situación.
Frutafiel produce aguas saborizadas, cerveza, una bebida elaborada con vino y gaseosa, y la línea Aqualoe, su agua con pulpa de aloe vera.
Para sostener la operación, el presidente de la sociedad y principal accionista de la empresa vendió un inmueble y destinó esos fondos a la compañía. Ese aporte permitió lanzar una nueva línea de cerveza con marca propia, Golden Saft, que comenzó a comercializarse a principios de 2025.
Y aunque el producto tuvo buena recepción inicial, no logró sostener sus ventas debido a que el proveedor de cerveza a granel no cumplió con los volúmenes comprometidos y la competencia replicó rápidamente el concepto. La empresa también lanzó un vino con jugo, sumando así dos productos que llegaron a representar el 30% de la facturación total.
Más de 70 años de historia
Fundada en 1956, Frutafiel produce además fideos secos y dulces de membrillo y batata, y es uno de los principales empleadores de General Ramírez, localidad de poco más de 13.000 habitantes. La empresa registró un activo total de $4.016.951.403 –con un activo corriente de $1.313.082.606 y uno no corriente de $2.703.868.796– frente a un pasivo de $3.818.314.937, lo que deja un patrimonio neto positivo de apenas $198.636.466, menos del 5% del activo total. El Banco Central registra que la firma tiene 387 cheques rechazados sin fondos por un total de $1.085.442.794.
La empresa sostuvo en su presentación que a fines de marzo de este año dejó de cumplir los planes de facilidades de pago con ARCA y que, el 21 de abril, comenzaron los rechazos de cheques. Pese a ello, la firma afirmó que su actividad “es viable, siendo rentable en el mediano y largo plazo” y que “el concurso preventivo producirá el desahogo financiero” que le permita volcar recursos a la producción y honrar sus compromisos pendientes.
La presentación judicial fue realizada el 22 de mayo y el magistrado dictó la apertura del concurso preventivo el 10 de junio, disponiendo, entre otras medidas, la inhibición general de bienes de la firma y la designación como sindicatura del Estudio Cerini-Cerini-Chiara, integrado por los contadores Abelardo Cerini, Mariana Cerini y Alejandro Chiara.