El Parque Nacional Los Alerces detectó nuevos pistas que podrían confirmar la aparición del huillín, una especie también conocida como nutria de río o lobito patagónico, que se encuentra en peligro de extinción. Según informó el Cuerpo de Guardaparques junto al personal del área de Conservación, los registros recientes permiten considerar que el animal estaría atravesando un proceso de recolonización en distintos sectores del área protegida.
La especie no contaba con registros en la zona desde 1980.
Si bien a partir de 2019 comenzaron a producirse algunos avistamientos aislados, durante el último período se logró comprobar una presencia más sostenida del mamífero en cuencas de la región.
La aparición reiterada de huellas y otros indicios a lo largo de los últimos años llevó a los especialistas a plantear la posibilidad de que el huillín esté recuperando territorio. Ahora, los equipos técnicos buscan determinar con mayor precisión cómo se está desarrollando este proceso y cuáles son las condiciones que podrían estar favoreciendo el retorno de la especie.
A partir de las nuevas evidencias, el Parque Nacional Los Alerces puso en marcha diferentes tareas de monitoreo. El objetivo es establecer en qué sectores se encuentra el huillín, detectar nuevas señales de su presencia y reunir información sobre las características ambientales de los lugares que utiliza.
En esta tarea también resultó fundamental el aporte de habitantes de la zona y de personas que navegan habitualmente por los ríos y lagos del área protegida. Sus observaciones permitieron a los equipos orientar las recorridas hacia determinados puntos donde podrían encontrarse nuevos indicios.
La protección del huillín también forma parte de las acciones que se llevan adelante en la provincia de Río Negro. En el marco del Día Internacional del Huillín, que se conmemora el 15 de junio, el Gobierno provincial informó sobre los trabajos que desarrollan la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, el Parque Nacional Nahuel Huapi, Guardaparques y Guardas Ambientales en el Área Natural Protegida Río Limay.
En ese sector se realizan controles periódicos para detectar señales de la especie, determinar los lugares que utiliza y obtener información que permita mejorar las medidas destinadas a su conservación. Entre las tareas se encuentra el relevamiento de huellas, fecas, restos de alimentos y otros rastros que ayudan a conocer su distribución y comportamiento.
El río Limay tiene especial importancia para el huillín porque actúa como un corredor natural entre diferentes ambientes de alto valor ecológico. Esta conexión facilita el desplazamiento de los ejemplares y contribuye a mantener las poblaciones de la especie.
El huillín, cuyo nombre científico es Lontra provocax, es una nutria autóctona de la Patagonia que actualmente está considerada en peligro de extinción. Su presencia es utilizada como indicador de la conservación de los ambientes acuáticos, ya que necesita ecosistemas saludables para desarrollarse.
Por este motivo, proteger al huillín también implica preservar los ríos, lagos, costas y la biodiversidad asociada a estos ambientes.
En ese sentido, desde las áreas de conservación se remarca la importancia de mantener prácticas responsables, especialmente en relación con el uso del fuego, el manejo de residuos y el cuidado de los espacios naturales.
Los trabajos de monitoreo continuarán en diferentes puntos de las áreas protegidas. La intención es ampliar la información disponible sobre la presencia y distribución del huillín y, a partir de esos datos, fortalecer las estrategias destinadas a conservar tanto a la especie como a los ambientes que necesita para sobrevivir.